Pero la corta semana de inicio (duró apenas 4 días), también abrió una hermética discusión con los gobernadores del PJ y con Cristina Kirchner representada en la provincia de Buenos Aires por Axel Kicillof, por un nuevo pacto fiscal y la distribución de la coparticipación federal.
Sin embargo, la ansiedad del periodismo y de la sociedad por las primeras medidas económicas de emergencia debieron esperar.
La primera medida del nuevo gobierno fue el protocolo para la Interrupción Legal del Embarazo (ILE) anunciado por el ministro de Salud, Ginés González García en Casa Rosada, tras reunirse con el presidente y el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero.
Cronología de una semana agitada:
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Miércoles 11: El primer día de gestión pura, Alberto mezcló reuniones protocolares con diplomáticos extranjeros: recibió al presidente de Cuba, Miguel Díaz Canel y a representantes de Donald Trump; mantuvo encuentros con varios ministros; y participó en las asunciones de los gobernadores de Buenos Aires, Axel Kicillof; de Santa Fe, Omar Perotti; y de Entre Ríos, Gustavo Bordet.
- El mismo miércoles, Alberto mechó la agenda oficial con recorridas y saludos a empleados de la Casa Rosada. Visitó el comedor del segundo piso, se sacó selfies con empleados de distintas áreas y mozos, y buscó cuadros para decorar su despacho presidencial. Se quejó ante periodistas, por las condiciones en que Macri le dejó la casa: "No funciona el aire acondicionado" del despacho, dijo en un día de calor agobiante, e ironizó: "No sé si trabajaba ahí el presidente".
- Recibió invitación del presidente Jair Bolsonaro para visitar Brasil, y aclaró que no viajará en enero, sino que enviará una delegación "del gobierno".
- En medio del hermetismo por los anuncios de nuevas medidas, fue la presentación pública del ministro de Economía, Martín Guzmán, y de su equipo, pero sin medidas ni anuncios concretos. Se limitó, en tono académico y moderado, a lanzar conceptos sobre la renegociación de la deuda con el FMI y privados y respecto de las medidas para controlar la inflación que serán anunciadas "por escrito a través de leyes que irán al Congreso".
- El mensaje para tranquilizar a los mercados resultó: dólar y riesgo país a la baja, después de escuchar a quien coordinará el plan económico independiente del FMI, pero que anunció un reperfilamiento de deuda para evitar el "virtual default", con un plan económico propio que permita primero crecer al menos dos años antes de comenzar a pagar.
- Guzmán recibió un respuesta inmediata del Fondo avalando el planteo.
- Jueves 12 y viernes 13: Fernández y sus ministros siguieron ocupados en terminar el organigrama de las segundas líneas de los ministerios y organismos oficiales, mientras comenzaba un desfile de gobernadores del PJ para negociar un nuevo pacto fiscal y una eventual renegociación de deudas de coparticipación federal de la nación a las provincias.
El presidente de las provincias: la discusión por la coparticipación
Cristina Kirchner lanzó la primera piedra sobre el debate por la coparticipación federal que se viene, al hablar el jueves durante la asunción de Fernando Espinoza como intendente de La Matanza.
A la jura asistieron otros intendentes y gobernadores del PJ que el mismo día habían desfilado por la Casa Rosada. Entre ellos, Gildo Insfrán, de Formosa; Juan Manzur, de Tucumán; Alberto Rodríguez Saá, de San Luis; Gustavo Bordet, de Entre Ríos; y Sergio Uñac, de San Juan, además del ministro del Interior, Wado de Pedro.
Luego de las palabras de Espinoza, Cristina tomó el micrófono para referirse a las desigualdades entre distritos como La Matanza y la ciudad de Buenos Aires, y planteó que hace falta una mejor distribución de los recursos, aunque sin nombrar la palabra coparticipación.
Así, Cristina pareció marcar la cancha con el rol de la provincia de Buenos Aires, que concentra el 37% del electorado y es gobernada por el ultrakirchnerismo de la mano de Kicillof, y desde donde se comienza a visualizar un polo de contrapoder con el que Alberto Fernández deberá convivir los próximos cuatro años.
A la discusión se sumó el viernes, en su recorrida por los despachos de la Casa Rosada, el gobernador de Chaco, Jorge Capitanich, quien tras reunirse con Santiago Cafiero y Wado de Pedro pidió por "un nuevo pacto fiscal".
El Congreso será la próxima parada del desafío de los nuevos habitantes de la Casa Rosada para comenzar a cerrar los frentes abiertos con la expectativa de sancionar superpoderes para hacer y deshacer sin demasiados trámites en materia económica y social.