En 2011, Vahidi visitó Bolivia y se mostró en varios actos públicos, por lo que la cancillería argentina pidió su expulsión. No obstante, como viajaba con pasaporte diplomático, tenía inmunidad frente al pedido de captura internacional. Ante el escándalo, el entonces mandatario boliviano, Evo Morales, pidió disculpas.
Hace un año atrás, el gobierno de Donald Trump calificó a la Fuerza Quds como un “mecanismo principal de Irán para cultivar y apoyar” grupos terroristas en Medio Oriente y asesinó a su líder, el general Qasem Soleimani. Ahora la dirige el Brigadier General Ismail Ghaani.
En las últimas horas, la cancillería argentina manifestó su repudio a la nominación de Vahidi a un puesto ministerial en Irán. A través de un comunicado expresaron que "constituye una afrenta a la justicia argentina y a las víctimas del brutal atentado terrorista contra la AMIA".
Asimismo, el Gobierno argentino exigió una vez más al Gobierno de la República Islámica de Irán a cooperar de manera plena con la Justicia argentina, permitiendo que las personas que han sido acusadas de participar del atentado contra la AMIA sean juzgadas por los tribunales competentes.