Y contó cómo se sucedieron las cosas: “Alberto me llamó desde Alemania, yo le pedí que me deje hablarlo con el partido. Y lo charlé con dirigentes importantes, con quienes tuve diferencias. Al primero que se lo comuniqué fue a Gerardo Morales y me dijo que acepte, que si me necesitaba el Presidente, tenía que decirle que sí. Y se comprometió a hablar con el resto. Varios que estaban enojados me dijeron que sí, como Lousteau y Nosiglia. Y acepté, sabiendo que me iban a criticar".
Sobre los dichos de la juventud radical de expulsarlo del partido, respondió: “Que lo propongan. Esas son cosas que nos alejan mucho más de la sociedad. Sinceramente, no conozco al presidente de la juventud. Estas actitudes hablan más de la calidad de la política de ellos que de mí”.
Respecto a la posibilidad de renunciar a la UCR, Alfonsín dijo: “Yo sigo siendo Radical. Yo defiendo las ideas no las siglas”.
Asimismo, confesó que Alberto Fernández lo eligió, entre otras cosas, porque “soy un hombre de diálogo, coincidimos en las relaciones que debemos tener con el resto del mundo. Hay que manejarse de forma adulta. En algunas cosas tenemos coincidencias y en otras disidencias. Tengo una buena relación con él”.