“Actuamos con ejemplaridad: fuimos los primeros en someternos a la prueba”, afirmó Pullaro. “Aquí no se persigue a nadie por un consumo problemático, pero sí se brindarán todas las herramientas para tratarlo; lo que no vamos a permitir es que haya funcionarios que consuman sustancias ilegales”, agregó.
Controles con seguimiento jerárquico
Según informó el Ministerio, los narcotests serán realizados por laboratorios externos a través de un convenio con la Fundación Argentina de Toxicología. Los resultados se entregarán en sobres cerrados a los superiores jerárquicos, con una cadena de comunicación que finaliza en el gobernador.
El ministro de Seguridad Cococcioni detalló que los controles no serán anunciados previamente y que el personal convocado deberá presentarse de manera obligatoria e inmediata. “Se elabora una muestra de personal para evitar que el orden sea predecible. La inasistencia acarrea sanciones disciplinarias y una pérdida de confianza, lo cual incide directamente en la asignación de responsabilidades jerárquicas”, explicó.
Además, la resolución firmada por el propio Cococcioni incorpora el examen como requisito en los procesos de ingreso y ascenso dentro de la Policía y el Servicio Penitenciario. “Si se detecta un consumo problemático se priorizará la atención desde la salud; pero si la persona cumple funciones sensibles o de mando, podrá ser apartada de ese cargo”, afirmó.
El gobernador recordó que esta política ya había sido implementada durante su gestión como ministro de Seguridad en 2017. “Entendemos que el consumo de estupefacientes no es exclusivo de las fuerzas de seguridad, sino que atraviesa a distintos sectores de la sociedad”, expresó.