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Sergio Berni: “Vamos a tener diferentes miradas tácticas con la ministra Frederic”

Hugo Macchiavelli
por Hugo Macchiavelli |
Sergio Berni: “Vamos a tener diferentes miradas tácticas con la ministra Frederic”

Mi referente es Cristina pero eso no significa que desconozca la autoridad del presidente”, dijo el flamante ministro de Seguridad bonarense en una entrevista con A24.com en la que no eludió ninguna pregunta.

Volvió a remarcar que “en este frente político mi jefa es Cristina” y que “si tuviera las pistolas Taser, las usaría” marcando diferencia con lo dicho por la funcionaria de la Nación, de quien volvió a diferenciarse al señalar que “vamos a tener diferentes miradas tácticas con la ministra Frederic”.

También reconoció que deberá hacer cambios profundos en la Bonarense. “Esta policía no va más, está impregnada de corrupción” e incluso dijo que “el problema de la seguridad es que las soluciones no son a corto plazo”.

También señaló que la ministra Frederic no puede intervenir sobre las pericias de Gendarmería en el caso Nisman, pero sí puede analizar si la fuerza actuó bajo algún tipo de presión.

-¿Cuál es la prioridad en la gestión como ministro de seguridad Bonarense?

-La prioridad es una profunda reforma en la policía; como está, no va más; está impregnada de corrupción.

-Sus antecesores no pudieron cambiar eso, ¿cómo piensa hacerlo?

-Tengo que avanzar sobre la profesionalización y reforma estructural de la policía. Hay un 20 por ciento de las policías locales que no tienen la preparación adecuada, que no tienen línea de mando y de los 20 mil muchos son nominales, no trabajan.

En realidad son 18 mil, el resto están sumariados, apartados y con parte médico. Por eso no se logra sumar una masa crítica estable y que le falta muchísima capacitación.

-¿Qué opina del caso Chocobar?

-El exponente clásico de la falta de profesionalización es Chocobar. Lo que hizo su caso fue visibilizar la falta de preparación que tiene la policía hoy (..).

Yo no tengo dudas que Chocobar no salió a matar, no quiso hacerlo, incluso porque la bala que mató al delincuente primero rebotó en el piso (esa bala le podía haber dado a los chicos que jugaban en la esquina).

Chocobar es el ejemplo de lo que pasa en las policías locales que tampoco tienen los vicios de otras policías tradicionales. Hoy funciona solo como de proximidad: lo ponés al efectivo en la esquina y funciona, pero nada más.

-¿Qué le falta a la policía local?

-Le faltan dos cosas: cadena de mando y profesionalización. No tienen estructura piramidal ni de ascenso.

Por eso hay que reformarla con una participación en el control de parte de los intendentes. Los jefes comunales aportan mucha plata en materia de seguridad (nafta, patrulleros, etc.) y no influyen en la policía.

Propongo hacer una cadena de control por sobre la policía y que la policía entienda que no tiene funciones políticas y los intendentes entiendan que no tienen funciones policiales.

-¿Lo dice por la Tragedia de Monte en donde funcionarios políticos encubrieron el mal accionar policial que terminó con la vida de cuatro menores?

-Exactamente. Los policías creen que son políticos y viceversa por la falta de profesionalización. Hay que hacer una profunda capacitación del secretario de seguridad de cada municipio que a veces no tiene ni idea de la tarea policial.

-¿Va a reformar la Policía Bonaerense con casi 90 mil efectivos?

-Todavía no tenemos una masa crítica estable. Tenemos muchos con parte de enfermo, otros sumariados, etc. Trabajando tenés entre el 65 y 70 por ciento del total. Muchos están afectados a tareas específicas.

-¿Qué va a hacer con los presos en comisarías bonaerenses?

-Hay cinco mil presos en comisarías y genera que una gran parte de policía están afectados a esas tareas que es una función judicial.

Yo quiero generar un orden de prioridades en el que hay que avanzar. También quiero avanzar en el egreso y retiro de policías para que de lugar al ingreso de nuevos policías con otra mentalidad. La policía tiene que tener otra carrera como otras fuerzas de seguridad como por ejemplo la Gendarmería.

-¿Qué va a hacer con Asuntos Internos?

- Asuntos Internos va a ser modificado. Ya cambiamos a su jefe porque hay una serie de denuncias cruzadas entre los investigados y los que investigan, que será resuelta por la Justicia.

Asuntos Internos debe juzgar el comportamiento policial y a partir de ahí se mezclaron las cosas. Que haya 36 mil sumarios de policías es como cuando en una escuela repite el 70 por ciento del alumnado. Es lo mismo que en la policía. Algún problema hubo pero debemos estudiar caso por caso.

-¿Es consciente de la corrupción policial?

-Sí, claro, no tengo dudas de que hay sectores viciados con delitos; ahí es donde hay que separar la paja del trigo.

Porque haya un sector viciado y corrupto no significa que toda la policía sea corrupta.

Lo que hay que hacer es una buena investigación y separar a los buenos de los malos. Asuntos Internos está atravesando una acusación de exceso en sus atribuciones y en la manera de investigar y de hacer tareas que no corresponden a su función.

Eso será definido por la justicia. Nuestra función será evaluar la actividad de los funcionarios judiciales.

-¿Por qué salió a cruzar a la ministra Sabina Frederic respecto de las Taser y la política de seguridad?

-Los que venimos del campo científico sabemos que las discusiones mejoran el resultado. Las diferencias las tenemos y también en las miradas tácticas de como enfrentar el problema de la seguridad. Pero no en la estrategia general. Celebro esas diferencias. Nadie es el dueño de la verdad absoluta.

-¿Por qué avala el uso de las pistolas Taser?

-Para mí las Taser es un medio tecnológico importante e imprescindible con el avance de la tecnología. Pero es una discusión que por ahora no conduce a nada ya que no las vamos a tener en breve.

Porque todos los anuncios que hizo Bullrich terminaron en nada. Las Taser no llegaron al país y además son tan caras junto con el entrenamiento que no vamos a tenerlas por ahora.

-¿Los policías bonaerenses usarán las Taser?

-Si tuviera los recursos económicos, sí por supuesto. Pero ahora tenemos otras prioridades. Entonces o tenemos pistolas Taser o andamos en patrulleros como la gente o educamos y profesionalizamos a la policía.

-¿Es cierto que su mirada ideológica sobre la seguridad está más cerca de la ex ministra Bullrich que de la actual?

-Mire, zapatero a su zapato. La justicia tiene que hacerse cargo de su responsabilidad; el policía no está para interpretar la ley y sí para hacerla cumplir. La primera directiva que le di al jefe de la policía es que dentro de la ley, aplique absolutamente todas las herramientas sobre la delincuencia, fuera de la ley nada.

-La cantidad de efectivos entre bonaerense y policía local ¿alcanza para proteger a la provincia con más alta tasa de criminalidad del país?

-Bueno, nosotros estamos por encima del nivel de la tasa de policía por habitantes, pero nuestra realidad de territorio tan amplio que se complica por la cantidad de territorio a cubrir.

No es lo mismo tener cierta cantidad de policía por cada cien mil habitantes en 200 kilómetros cuadrados como pasa en la Ciudad de Buenos Aires que tenerlos en 2.000 kilómetros cuadrados como pasa en la provincia. Por eso necesitamos incorporar personal.

-¿Qué va a hacer con los distritos de La Matanza o Lomas de Zamora con más alta tasa de criminalidad?

-Bueno, justamente ahí pondremos el foco, en donde mayor densidad de población hay. No es lo mismo un pueblo del interior de la provincia con el Conurbano profundo con diferentes realidades económicas, sociales, estructurales en donde no hay recetas enlatadas y estudiaremos el mejor camino para bajar la inseguridad.

-¿Cuáles son las primeras medidas que tomará para bajar la inseguridad bonaerense?

-El problema de la seguridad es que las soluciones no son a corto plazo. Las políticas públicas en materia criminal no es como en la economía. En economía usted sube las tasas de interés y baja el precio del dólar; en política criminal los resultados son a muy largo plazo. Por lo tanto, más allá de los cambios estructurales, los resultados no serán inmediatos.

-¿Por qué hizo hincapié en que su jefa política es Cristina Fernández y no Alberto?

-Nosotros venimos de armar un frente político donde cada uno de sus integrantes tiene su terminal y su jefe y en mi caso es Cristina. Ella es una estratega política, nadie la vio venir. Salió del laberinto por arriba.

-¿Pero eso marca una diferencia dentro del gobierno?

-No, no son diferencias. Creo que se buscó generar con esto un problema donde no existe. Cuando usted tiene una coalición o un frente político formado por diferentes actores, cada partido o referente tiene su terminal. Insisto, mi referente es Cristina pero eso no significa que desconozca la autoridad del presidente.

-¿Cómo es su relación con Kiciloff?

-Es la relación de un gobernador con un ministro, una relación de respeto y por sobre todo las cosas de lealtad. Es el hombre que ha elegido Cristina como gobernador y ganó la provincia con un 52 por ciento de los votos y eso genera un profundo respeto hacia su figura y su mirada política de la provincia.

-¿Qué le pidió el gobernador?

-Que trabajemos al lado de la gente con mucha sensibilidad y que esté presente en todos los rincones de la provincia sin aferrarse al escritorio y sepa entender los problemas de la gente. Los bonaerenses fueron descuidados.

-¿En qué sentido?

-Le doy un ejemplo: hoy estuve recorriendo el hangar de la aviación que tiene el gobierno de la provincia y ví como un helicóptero sanitario de primera generación fue desmantelado para poner en funcionamiento el helicóptero que llevaba a la ex gobernadora Vidal.

Entonces por esto y otras cuestiones, hubo un discurso para hacer creer que se preocupaban por los bonaerenses pero eso no pasó.

-¿Va a seguir participando de todos los operativos como cuando fue secretario de seguridad?

-Ese el mi rol activo, no se puede controlar desde un escritorio el accionar y la conducta para reformular conductas operacionales.

-¿Qué policía le deja el gobierno de Cambiemos?

-Una policía que tiene solo el 8 por ciento de aceptación de los ciudadanos que tiene que cuidar. Eso es el mayor desafío: trabajar por ese 92 por ciento de los bonarenses que deberían tener otro concepto de la fuerza. Eso se va a lograr con la profesionalización de la fuerza.

-¿Cuál es el mayor desafío y problema que enfrenta como ministro Berni?

-El tiempo. El problema de la seguridad viene degenerándose de manera estructural y necesita tiempo de dedicación para cambiarlo con el acompañamiento de los distintos sectores.

-¿Y en lo personal, qué le falta?

-No es que me falte. Tengo 57 años y tenía otros proyectos con un hijo chiquito de cinco años y un proyecto familiar y otras expectativas.

Pero fui convocado por el gobernador; el momento requiere de mucho compromiso desde la política exigiendo un cambio de rumbo y es una obligación acompañar al gobernador.

Ojalá pueda cumplir con esas expectativas y que cuando terminemos nuestro mandato pueda seguir con mi proyecto personal. Estoy más cerca de la jubilación, así que estoy muy expectante de la vida familiar.

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