La CGT (especialmente “Los Gordos”) necesitaba hacer una apuesta fuerte en su interna con los Moyano, que el 29 de abril hicieron su propio paro con efectos concretos. Si se sumara esa medida de fuerza “inorgánica”, este sería el sexto paro contra el Gobierno. Para cortar la presión de las bases, y en medio de las negociaciones del peronismo, los cegetistas resolvieron llamar a esta medida de fuerza.
Aunque van a salir a criticar, insisten en que los paros los benefician para polarizar contra “la vieja política”.
Los gremios quieren ser relevantes en octubre. La estrategia la definen a partir del jueves. Por eso, desde ese día los sindicatos confederados en la CGT que están fuera de la conducción reclamarán a la entidad la “inmediata convocatoria a un Comité Central Confederal (CCC) para diagramar la prosecución del plan de acción".