El kirchnerismo, cuando tuvo mucho poder, se comportó de manera soberbia.
La soberbia es básicamente creerse más que los demás, creerse indispensable y ahí sigue el maltrato a los supuestos inferiores, que fueron:
- El periodismo que me critica.
- El sindicalismo que me hace paros.
- El campo que pide basta de retenciones.
- Los empresarios, que piden menos impuestos.
- Los acreedores, que piden cobrar la deuda.
- La clase media, que pide comprar dólares para no perder con la inflación.
- Los gobernadores, que pedían recursos.
El kirchnerismo, con mucha soberbia, se fue peleando con cada uno de estos actores sociales.
Trató al periodismo de "operador", al sindicalismo de "egoísta", al campo de "golpista", al empresariado de "angurriento", a los acreedores de "buitres", a la clase media de "superficial" y a los gobernadores de "vegetales".
Hay una diferencia fundamental entre el pasado y el futuro. En el pasado, el kirchnerismo tenía caja que le permitía maltratar y someter. En el futuro no habrá caja porque el gobierno de Macri deja un país sin guita y con una deuda mucho más alta.
De manera que, les recomiendo que bajen un poquito los humos y no maltraten a la gente porque si no se van a chocar de frente en tiempo récord. No sean soberbios, asquerosos, violentos. Primero porque todavía no ganaron y segundo porque, aún ganando, la sociedad no los votó por amor, si no por espanto a los que se van.
Alguna vez en la vida aprendan del pasado. Cada vez que fueron arrogantes, terminaron peleados con todo el mundo. Está vez el horno no está para bollos.