Tras la masiva marcha federal en defensa de la ley de financiamiento universitario, la Corte Suprema oficializó la recepción de la causa judicial impulsada por el Gobierno con la presentación de un recurso de amparo para evitar su aplicación.
En el Gobierno esperan con expectativa la nueva reunión de acordada del máximo tribunal prevista para este jueves. Qué puede pasar en caso de que los jueces fallen en favor de la norma.

Los jueces de la Corte Suprema se reúnen este jueves y podrían definir sobre la ley de financiamiento universitario (Foto: archivo).
Tras la masiva marcha federal en defensa de la ley de financiamiento universitario, la Corte Suprema oficializó la recepción de la causa judicial impulsada por el Gobierno con la presentación de un recurso de amparo para evitar su aplicación.
En el máximo tribunal confirmaron que el caso quedó sujeto a la consideración de los ministros, que convocaron a una reunión de acuerdos para analizar causas pendientes este jueves.
La causa llegó a la Corte la semana pasada luego del fallo de la Cámara de Apelaciones, que concedió al Gobierno un recurso extraordinario en contra de la medida cautelar que había presentado el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) para frenar la suspensión de la ejecución de la ley.
Este miércoles, el máximo tribunal colocó la causa en condiciones de resolver pasar a "autos" el expediente bajo el número 39475/2025 sobre el amparo presentado por el Ejecutivo.
Desde la Casa Rosada y la Procuración evitaron referirse a la inminente decisión de la Corte. De todos modos, ante la consulta de A24.com, ratificaron la postura de mantener suspendida la aplicación de la ley hasta que la Justicia lo defina o hasta que el Congreso determine de dónde saldrán los recursos para pagar los aumentos salariales.
El presidente Javier Milei había advertido que en caso de un fallo a favor de la ley, el Gobierno reducirá gastos de otras áreas para cubrir los fondos a las universidades, comprometiendo el financiamiento de obras y transferencias a las provincias o de otros programas de salud o de educación.
La causa está "en autos" y significa que la Corte está en condiciones de analizarla y definir en cualquier momento, pero no existe un plazo legal concreto para que los jueces tomen una determinación.
El máximo tribunal puede abocarse al estudio del fondo de la cuestión o directamente rechazar el recurso extraordinario y dejar firmes los fallos de las cámaras de apelaciones previos, que les dieron la razón a los rectores.
La controversia gira en torno a la ley aprobada por el Congreso en abril de 2024, que obliga al Ejecutivo a actualizar automáticamente las partidas destinadas a las universidades según el índice de inflación dado por el INDEC.
La norma establece, además, que se deben recomponer salarios docentes y no docentes tomando en cuenta el poder adquisitivo perdido por inflación desde 2023. Del mismo modo, se deben garantizar fondos para becas, infraestructura y el funcionamiento de los servicios gratuitos que brindan los hospitales universitarios a pacientes de todo el país.
Tras los fallos favorables al Consejo Interuniversitario Nacional en primera y segunda instancia, la administración de Javier Milei presentó un recurso extraordinario ante la Corte para intentar frenar la ejecución de la ley.
En la Casa Rosada sostienen que la aplicación de algunos artículos podría generar un “grave e irreparable perjuicio” para el Estado y afectar el equilibrio fiscal, violando otras leyes como la de Administración Financiera.
Con el expediente ya elevado, la Corte puede ahora rechazar el recurso sin tratar el fondo de la cuestión (valiéndose del art. 280 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación) o avanzar hacia una sentencia definitiva. Según marca la normativa, no es necesario que gire el expediente al Ministerio Público Fiscal para que emita opinión, aunque puede requerirla.
Si el Tribunal directamente desestima la apelación oficial, quedará firme la resolución, que obliga al Gobierno a transferir los fondos reclamados por las universidades.