"La realidad es que le planteamos distintas alternativas al Presidente y él definió, en el medio de la enorme complejidad epidemiológica que transita la región del AMBA: una medida que incluye la suspensión de la presencialidad por dos semanas, con el objetivo de disminuir la circulación y contener la curva de contagios", señaló.
Y añadió: "Alberto Fernández tomó una decisión a partir de su mirada, escuchando a los especialistas, y saldó el debate que estábamos llevando adelante en el Gobierno".
El ministro, por último, se refirió a los rumores de renuncia que surgieron tras llamarse a silencio los días posteriores al decreto establecido por el jefe de Estado: "Yo consideraba que cualquier declaración que realizara iba a ser utilizada para cuestionar o debilitar la decisión de nuestro gobierno. Por eso me parecía importante que transcurrieran algunos días". Y concluyó: "No presenté la renuncia, pero fueron momentos de complejidad ante una agenda distinta a la que veníamos desarrollando".