La intervención de los vecinos permitió dar aviso inmediato al Área de Protección Integral de Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes, que activó el protocolo correspondiente y rescató a ambos menores.
Un cuadro de salud alarmante
Tras ser rescatados, los hermanos fueron trasladados de urgencia al hospital local. Los médicos constataron que presentaban cuadros severos de desnutrición, anemia y parasitosis, compatibles con un prolongado abandono y una grave privación de alimentos.
Con el correr de la investigación comenzaron a conocerse detalles estremecedores sobre las condiciones en las que vivían.
Una tía de los menores denunció públicamente que los nenes permanecían encerrados en una habitación, sin comida suficiente y, en ocasiones, sobrevivían tomando agua del lavamanos del baño.
También aseguró que debían hacer sus necesidades en un balde dentro del cuarto donde dormían porque no les permitían salir. "Los golpeaban porque no engordaban y lo poco que les daban era sopa", sostuvo la familiar.
Las pruebas que complicaron a la madre y a su pareja
Durante casi un mes, la causa avanzó bajo estricta reserva mientras la Justicia reunía pruebas. Las pericias médicas y psicológicas, los testimonios obtenidos mediante Cámara Gesell y distintos informes interdisciplinarios permitieron reconstruir el presunto calvario que sufrían los pequeños.
Además, las cámaras de seguridad instaladas dentro de la vivienda aportaron registros considerados determinantes para acreditar las condiciones de encierro y abandono en las que se encontraban las víctimas.
Fuentes judiciales señalaron que el nivel de violencia detectado "no tiene precedentes recientes en Pico Truncado" y calificaron el expediente como uno de los casos más graves de vulneración de derechos de niños registrados en la provincia.
De qué están acusados
Con las pruebas incorporadas al expediente, la Fiscalía ordenó la detención de la madre y de su pareja.
Ambos fueron imputados, de manera provisoria, por los delitos de:
- Reducción a servidumbre.
- Privación ilegítima de la libertad agravada.
- Lesiones graves.
- Abandono de persona agravado por el vínculo y el deber legal de cuidado.
Según la acusación, los imputados ejercían un control absoluto sobre la vida de los menores, restringiendo su libertad, aislándolos del entorno, privándolos de necesidades básicas y sometiéndolos de manera sistemática a violencia física y psicológica.
Actualmente, ambos menores permanecen bajo resguardo y reciben asistencia médica y psicológica.