Presencialidad

Alberto no pudo resistir las presiones del "chat de mamis (y papis)", y busca alternativas para contener la crisis sanitaria

El Presidente comenzó a abrirle la puerta a una "presencialidad administrada" luego del 30 de abril.
por Mariano Obarrio | 22 de abril de 2021 - 22:04
Alberto y Rodríguez Larreta

Alberto y Rodríguez Larreta, en Olivos (Foto: Presidencia).

Alberto no pudo resistir las presiones del chat de mamis (y papis), y busca alternativas para contener la crisis sanitaria

El apuro y las ínfulas iniciales dieron paso al letargo. El presidente Alberto Fernández ahora demora la contestación del Poder Ejecutivo a la Corte Suprema para defender la constitucionalidad del DNU 241 que dispuso el cierre de las escuelas. La Casa Rosada presume que la Corte Suprema podría darle una mala noticia si debe resolver la cautelar que interpuso la Ciudad.

Según pudo saber A24.com, la estrategia política cambió. El Presidente advirtió el daño que se provocó a sí mismo en la clase media y ahora comenzó a abrirle la puerta a una “presencialidad administrada” luego del 30 de abril. “Hay un costo político alto en la clase media y Alberto está retrocediendo sin decirlo”, señaló a A24.com un funcionario con llegada al entorno.

Es por ello que Alberto Fernández sacó al DNU 241 de su discurso y comenzó a hacer anuncios dirigidos a recuperar la credibilidad y la confianza en los sectores medios, a los que debe reconquistar con miras a las PASO y a las generales de fin de año. En una semana frenética, el Presidente se convirtió en Papa Noel:

  • Anunció obras para el sistema de salud y un bono de 6.500 pesos para los médicos por tres meses luego de que había dicho que ese sistema se había “relajado” y fue repudiado por todo el sector.
  • Anunció ayudas para diversos sectores a través del reforzamiento del Repro a 18.000 pesos, una parte del salario.
  • Postergó hasta el 31 de mayo la prohibición de despidos que vencía el sábado próximo.
  • Anunció diversos controles de precios y registros de exportación.
  • Promulgó la ley de rebaja de impuesto a las ganancias.
  • Anunció 87.000 créditos hipotecarios.
  • Difundió el acuerdo entre el laboratorio Richmond y Rusia para fabricar la vacuna Sputnik V en la Argentina.

Sacó de los primeros planos su pelea con el jefe del gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta. Aunque sus funcionarios no hacen otra cosa que criticarlo y denunciarlo por haber incurrido en desobediencia al DNU 241 en virtud de un fallo de la justicia porteña que convalidó la competencia de la Ciudad sobre las escuelas y permitió mantenerlas abiertas y no cerrarlas. También Alberto y sus funcionarios están indignados porque la Ciudad no acató un fallo de la justicia federal en lo Contencioso Administrativo que inhibía a la justicia porteña, que tampoco le hizo caso.

En este chiquero de fallos y denuncias, el Presidente comenzó a sospechar que la Corte podría darle la espalda. Si bien el procurador del Tesoro, Carlos Zannini, tenía pensado apurar la contestación -la Corte le dio traslado con cinco días de plazo para esgrimir sus argumentos-, ahora el jefe del Estado y Zannini eligieron tomarse el plazo. El efecto inmediato es que las escuelas estarán abiertas durante ese tiempo.

“Están dejando la puerta abierta a un esquema de presencialidad administrada porque saben que hay un costo político muy alto con la clase media. Presumen que la Corte no le juega a favor en este momento”, señalan en el oficialismo. La presencialidad administrada sería una manera de retroceder respecto del DNU sin admitir la derrota en público. El esquema de presencialidad gradual fue conversado con el ministro de Educación, Nicolás Trotta, en una reunión secreta y a solas en Olivos que luego se replicó para la foto durante la semana. Alberto Fernández lo rescató políticamente luego de que lo había desairado al anunciar el cierre de escuelas sin consultarlo y luego de que Trotta había garantizado la continuidad.

Lo que admitieron en el Gobierno es que Alberto no escuchó a su ministro antes de disponer el cierre compulsivo de las escuelas en la Ciudad y en el conurbano, en el AMBA. En rigor, Trotta tenía ese esquema de presencialidad administrada como un escenario previsto en el Consejo Federal de Educación para el caso de una segunda ola de contagios de Covid. “No es algo nuevo, tiene varias semanas de trabajo esto, pero Alberto no lo consultó y decidió en soledad al anunciar el DNU por presión de Kicillof y de Cristina”, señalan a A24.com en el seno de la Casa Rosada.

Esta falta de consulta fue lo que crispó a Trotta, al jefe del Gabinete, Santiago Cafiero, y a la ministra de Salud, Carla Vizzotti, que estaban convencidos de continuar con las clases abiertas. Además, saben que las presiones de la vicepresidenta Cristina Kirchner y del gobernador bonaerense, Axel Kicillof, eran totales. El problema de ellos es el conurbano que arde de contagios y para disimularlo tienen que involucrar a la Ciudad en el problema.

El DNU 241 está jugado: toda esta semana hubo clases presenciales en la Ciudad y no hay garantías de que la Corte resuelva el conflicto antes del lunes próximo. Algunos señalan que la semana próxima ya sería tarde y que el Presidente piensa en el nuevo escenario posterior al 30 de abril cuando caduca su decreto. La semana próxima tendrá que hacer algún anuncio superador del conflicto.

El Presidente le dio otro respaldo político a Trotta: le permitió nombrar a Marisa Díaz, incondicional del ministro, como su nueva secretaria de Educación en el cargo que antes estaba la kirchnerista pura Adriana Puiggrós. Un respaldo frente al kirchnerismo. Además, le dio otro apoyo, con plenos poderes, para firmar una carta junto al ministro de Justicia, Martín Soria, dirigida a las asociaciones de escuelas privadas de la Ciudad para pedirles (o presionarlas) que acataran el DNU tras lo cual las convocó a dialogar ayer.

Las asociaciones de escuelas privadas no hicieron caso del reclamo de Trotta porque se amparan en que no les corresponde a ellos interpretar fallos judiciales y que solo deben hacerle caso a su jurisdicción: la Ciudad de Buenos Aires. En esa línea, sólo aceptaron el pedido de no presionar a los alumnos y docentes con sanciones para el caso que decidan hacerle caso al DNU. Trotta se quedó en el Palacio Sarmiento casi con las manos vacías.

A sabiendas de esta mala incursión por el mundo educativo, la ministra de Seguridad, Sabina Frederic, le encomendó a su secretario de Articulación Federal, Gabriel Fuks, que le enviara otra carta al secretario de Seguridad porteño, Marcelo D’Alessandro, para que la Policía de la Ciudad cumpla con el DNU 241 porque se observaron muchos incumplimientos del distrito en el control.

Fuks dijo que habían recibido denuncias por la línea 134 en las últimas 72 horas, sobre demasiadas irregularidades:

  • Comercios abiertos fuera del horario habilitado.
  • Locales de comida con personas que consumen en el interior.
  • Fiestas clandestinas.
  • Gimnasios abiertos.
  • Incumplimiento de los locales gastronómicos al aire libre.

Para coronar la jornada, la titular del PAMI, Luana Volnovich, denunció a última hora irregularidades en el plan de vacunación de la Ciudad de Buenos Aires. El Gobierno conoce que la pandemia se complicará mucho en las próximas semanas y busca deslindar responsabilidades.

Ayer comenzó a verse el efecto de la segunda ola de contagios, que aumentó exponencialmente hace dos semanas y se estabilizó en 29.000 casos, con el aumento de fallecidos a 537, un número aparejado al crecimiento de contagios.

Mientras Trotta les hacia el reclamo a los colegios privados porteños, al responsabilizarlos implícitamente de no colaborar, en las redes sociales y en los diversos medios circulan videos y noticias de ferias multitudinarias en Bernal, González Catán y La Matanza; marchas del Polo Obrero y del MST en CABA, bloqueos de Hugo Moyano al puente fronterizo en Corrientes, una toma de 300 militantes de izquierda al Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat de la Ciudad. Pero el relato oficial indica que los agentes contagiadores son las madres porteñas que buscan a sus hijos en la escuela y luego viajan con ellos en colectivo.

La única operación que le salió bien al Gobierno fue la postergación de las PASO de agosto a septiembre. Logró ayer que Juntos por el Cambio acompañe el corrimiento porque el Frente de Todos amenazaba con suspenderla con el voto de los bloques minoritarios. La condición de JXC será que haya una cláusula que indique que no podrá haber nuevas reformas y una tibia sugerencia de instrumentar la boleta única de papel para reducir la circulación de gente en los comicios. “Fue un fino apriete del FDT a JXC. O postergaban con el voto de ellos o suspendíamos con los bloques aliados”, señaló un allegado al presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, que actuó en tándem con el ministro del Interior, Eduardo “Wado” de Pedro, operador de Máximo Kirchner.

Sobre el final de la semana, el kirchnerismo se llevó una victoria módica: podrá contar con un mes más para recuperarse de la crisis sanitaria y económica que podría restarle votos en las urnas. Al lado de la historia del kirchnerismo, esta versión K muestra resultados insuficientes. En el pasado, construyó su épica con batallas memorables contra los militares represores de la dictadura, contra la Iglesia conservadora, contra los medios hegemónicos, contra el poder hegemónico concentrado, contra el campo, contra los gorilas y los cipayos, contra los Fondos Buitres... En cambio, en su nueva versión, el kirchnerismo no puede doblegar la defensa cerrada del “chat de mamis” (y de papis).