Según advierte la UCA, esta cifra se desprende de la encuesta que realiza la casa de altos estudios de 5.800 casos en aglomerados urbanos con más de 80.000 habitantes y explica que la inseguridad alimentaria severa es cuando existe “la percepción de experiencias de hambre por parte de alguno de los adultos o niños por problemas económicos durante los últimos 12 meses”.
Por otro lado, también le informaron a Fernández el estado de la salud en el área metropolitana de la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense, donde advirtieron que hubo un incremento del 5% en los argentinos de más de 18 años que padecen un estado de salud deficitario.
Además destacaron que en 2017 el 10% de las personas no pobres declararon su estado de salud como deficitario, cifra que en 2018 se elevó a 15,3%; mientras que para los pobres esta número se elevó de 16,7% a 20,2%.
En el siguiente estrato social, es decir en el denominado socio– ocupacional medio profesional, la cifra que fue marcada por la UCA es la relacionada con las prestaciones de prepagas. Según explicaron, en 2017 el 57,3% de los bonaerenses elegía esta opción, número que cayó en 2018 a 47,9%.
En lo referido a la compra de medicamentos, desde el Observatorio de la casa de altos estudios señalaron que 1 de cada 10 hogares no pobres, ante casi la mitad de los hogares bajo la línea de pobreza, prescindió de ellos, siendo que la mayor problemática se dio en el Conurbano.
Otro de los indicadores que fue presentado a Fernández fue la falta de asistencia a controles médicos, siendo que el 28,7% no realizaron consultas desde hace un año. En el caso de las personas pobres este número fue del 43,3%, mientras que en los trabajadores marginales se posicionó en el 39,8%, en los no pobres se ubicó en el 39.8% y los "medios profesionales" estuvo en el 16.3%.