En esta línea, el documento estima que la cantidad de puestos de trabajo formales se contrajo en 171 mil pasando de representar el 66,9% del segmento asalariado en el 3er trimestre 2021 al 62,6% en el mismo trimestre del 2022.
Por último, los datos del informe advierten que, mientras que a partir del mes de septiembre comenzó a contraerse la actividad económica, los indicadores laborales anticiparon ese desempeño con una contracción del volumen de empleo. Así, informan que la tasa pasó del 44,6% al 44,2% y la tasa de desocupación aumentó del 6,9% al 7,1%. Ello implica que se destruyeron 128 mil puestos de los cuales "la mayor parte pasan a la inactividad y en menor medida a la desocupación”.
Para Lozano, “los indicadores del mercado arrojan un panorama del mundo del trabajo que a pesar de contar con un nivel de empleo relativamente elevado en términos históricos y baja desocupación mantiene una grave incidencia de la informalidad laboral y empleo precario."