Emocionante

Viaje a la intimidad de Urtubey: cómo vive y qué piensa el salteño que promete gobernar solo un mandato

Pablo Winokur
por Pablo Winokur |
Viaje a la intimidad de Urtubey: cómo vive y qué piensa el salteño que promete gobernar solo un mandato

Juan Manuel Urtubey, gobernador de Salta hace 12 años, está convencido de que puede ser presidente. O eso dice. Da pocas definiciones de política. No explica cómo va a llegar, cómo va a quebrar la polarización. Apenas dice que hay que construir el espacio Argentina Federal, llegar a una primaria con mucho volumen y a partir de eso, con un candidato elegido por el voto popular, salir a hacer campaña a pelear por la presidencia.

Cuando le preguntan por política se lo ve incómodo. No logra contestar cómo el espacio va a superar la falta de un candidato en la provincia de Buenos Aires. Dice que hay muchos dirigentes del espacio preparados. Se le pregunta quiénes. Evade la respuesta.

En cambio, se lo ve mucho más seguro cuando habla de su plan en caso de ganar la Presidencia. Dice que sólo ejercerá un mandato, que presentará el primer día una ley al Congreso para cambiar el rol del jefe de gabinete, que va a bajar los impuestos al consumo y que va a subir bienes personales… Ganancias lo mantendría tal como está. Habla de bajar los aportes patronales a la mitad y eliminar el bloqueo para evitar que aquel que cobra la asignación por hijo pueda tener un empleo en relación de dependencia.

También promete un gobierno de unidad nacional; como Lavagna, pero sin Lavagna. En su diccionario, Lavagna es Messi. Pero como en la selección, sin un buen equipo no hay Messi que pueda jugar bien. Eso dice.

¿Temas conflictivos? ¿Legalización de la marihuana? ¿Aborto? A todo se lo sacaría de encima con una consulta popular.

Hogar, dulce hogar

Juan Manuel Urtubey da su discurso número 12 en la Legislatura salteña. Afuera bombos y batucada. La síntesis de la alianza que supo construir en la provincia: peronismo más movimientos sociales.

 Embed      
urtubey-macedo
urtubey-macedo

Después del discurso “se abraza” con el pueblo, da una improvisada conferencia de prensa al boleo y se va para la residencia oficial donde recibirá para almorzar a un grupo de periodistas, entre los que estuvo A24.com.

 Embed      
urtubey-marcha
urtubey-marcha

Cuando los periodistas llegan, están los tres, la familia feliz. Su bella mujer Isabel Macedo, su más bella aún hijita Belita y él. Impecable. Camisa, corbata, sin saco. El lugar brilla. Parece la escenografía de una película. La nena da unos pasos improvisados. Macedo cuenta que según el pediatra está muy avanzada al caminar con menos de 10 meses. Es nena, son más avanzadas, ratifica uno de los presentes.

 Embed      
Residencia-Urtubey
Residencia-Urtubey

Los periodistas entran a la residencia. Lindos sillones, todo de punta en blanco. Urtubey aclara que si se van a comer empanadas hay que tomar vino. Todos hacen caso. Buenas empanadas. Son chiquitas, son salteñas, todos pierden la cuenta y comen de más.

4 años, nada más

Urtubey, a diferencia de Macri, cree que lo peor no pasó. Está convencido de que el campo no va a liquidar sus dólares y que, por lo tanto, el gobierno no va a tener los meses de tranquilidad que espera de acá a agosto/octubre. Dice que la crisis puede “espiralizarse”. “¿Por qué vamos a tener resultados distintos haciendo lo mismo?”.

Sostiene que el superávit primario al que aspira llegar el gobierno “es verso”. Que por la caída de la actividad, caerá la recaudación; que no hay forma de alcanzar esa meta. Que el campo va a intentar cubrirse para cuidar sus costos para la próxima campaña. Que ellos –los gobernadores- van a seguir ayudando, pero que el gobierno no está dispuesto a hacer nada para dar vuelta la historia.

“La única manera de equilibrar las cuentas es que el PBI crezca sin aumentar el gasto”, asegura. Descree de que el gobierno haya tenido una política gradualista los primeros años de gestión. “Hubo inacción, no gradualismo”.

E insiste en que el problema de la Argentina es político y no económico. “Hay que blindar al sistema político. Por más que traigas al Messi de la economía va a fracasar”, dice. Todos los presentes piensan en Lavagna. Alguien tira el nombre. Él no dice nada.

Para Urtubey, el acuerdo con el FMI no es sustentable. Plantea que hay que renegociarlo y rediscutirlo en función del crecimiento.

“Este gobierno pudo gobernar porque nosotros lo ayudamos”, dice. “Le dimos todas las herramientas. Si les fue mal es porque hicieron las cosas mal”.

Sabe que en el próximo gobierno, sea del color que sea, nadie va a tener mayoría parlamentaria. Por eso, dice, en caso de ganar el primer día mandaría una ley al Congreso para cambiar la figura del jefe de gabinete para que sea ratificado por el Congreso. Su figura, sería parte de un acuerdo global con la oposición de las 10 medidas que habría que tomar. “Y si no podemos 10, que sean 5… y si no se puede 5, que sean 2”.

Como parte del acuerdo, el presidente se debe comprometer a no ir por una segunda presidencia. ¿El haría eso? “Si gano yo, voy por un solo mandato –promete-. Es un gobierno de emergencia”. Lejos quedaron las épocas de gobernador en que fue por una re-reelección. El hombre recapacitó. O quizás lo ve como una señal de supervivencia política. “Es de sentido común, para sacarse las presiones”, dice.

El plan económico

Su hija Belita da vueltas. Él la agarra a upa. En un momento, Belita desaparece, Isabel desaparece. Y Juan Manuel empieza a hablar…  Habla de Güemes… Mucho Güemes.

 Embed      

Varias veces repite que el sistema político argentino está colapsado y que la sociedad “hizo power off” y ya no escucha a nadie. Ese es para él el principal desafío. Insiste que el problema no es la economía, sino la política.

¿Qué hay que hacer con la economía? “Se castiga la actividad económica y no el patrimonio”, define. Promete que el primer día de su gestión va a bajar las cargas patronales a la mitad. “Por cada 65 pesos que recibe un trabajador en el bolsillo el empleador paga 135”.

Promete bajar el IVA y los impuestos al consumo. Ganancias “lo dejo igual”. Aumentaría el impuesto a los bienes personales. Dice que no hace falta hacer ajustes en el sistema previsional: “Hay que ampliar la torta de los que aportan”.

Va a eliminar la prohibición de cobrar la AUH y tener un empleo en blanco a la vez. “Si igual cobran dos mangos, ¿por qué les vamos a sacar eso?”. “La economía tiene que trabajar sobre los incentivos y no sobre los castigos. El mundo cambió”, define.

Para los temas sociales como el aborto o la legalización de la marihuana sostiene que hay que llamar a consultas populares. “Que la gente diga si lo quiere o no”.

Desafío balotaje

El perro “Poncho” da vueltas por ahí. Juan Manuel cuenta que hay 5 perros en la residencia que entran y salen. “Isabel quiere quedarse con cualquier perrito que anda por ahí suelto. Tuve que explicarle que acá los perros andan sueltos pero no significa que no tengan dueño”, cuenta.

Urtubey se apasiona hablando de sus planes de gobierno. Se lo ve más a gusto con eso que cuando habla de política real.

Está convencido –o eso dice- de que Argentina Federal va a llegar al balotaje si logra elegir a un candidato en las PASO. “Parece socialmente disvalioso que la gente elija al candidato”, se queja. Otra vez, sin hablar, habla de Lavagna. “Las primarias no son una debilidad, son una fortaleza… El que pierde tiene que acompañar”.

Cree que si al Gobierno le va un poco mejor, llega al balotaje… Si no, no.

¿Se puede ser presidente sin tener candidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires? Quizás si lo tuviera su respuesta sería distinta. Explica que es importante que cada provincia tenga autonomía para decidir sus candidatos.

“Hay que dejar que los dirigentes del espacio decidan el candidato bonaerense”. ¿Quiénes son? “Muchos”. ¿Quiénes? “Muchos”. ¿Quiénes? Muchos. No hay nombres. ¿”Intendentes?”? “Puede ser”, contesta. “Sería nocivo que yo dijera quién es el candidato. Quiero un gobernador con peso propio y autonomía”.

¿Tinelli? “Que juegue donde quiera jugar. Está interesado y va a acompañar el espacio”, dice. Se van a reunir en los próximos días.

s