La sesión del jueves es la continuidad de un cuarto intermedio, por lo que cualquier modificación en su desarrollo requiere el respaldo de dos tercios del cuerpo.
El pedido de Fernández Sagasti
Fernández Sagasti había presentado ante Villarruel una nota fechada el 30 de julio en la que solicitó autorización para participar de las sesiones “remota o virtual, con voz y voto”.
En el documento, la senadora por Mendoza, que responde a La Cámpora, aclaró que se trata de un pedido de “carácter excepcional, individual y transitorio”, vinculado a su situación médica.
La legisladora explicó que atraviesa la semana 32 de un embarazo de riesgo y que, por indicación médica, no puede realizar viajes largos. Sin embargo, remarcó que se encuentra en condiciones de participar de la actividad legislativa.
“No estoy incapacitada para leer expedientes, para debatir, ni para votar. Simplemente no puedo viajar largas distancias”, sostuvo Fernández Sagasti.
La senadora también argumentó que su participación virtual no afecta el funcionamiento del Senado ni implica una modificación del reglamento.
La respuesta de Villarruel y la resistencia del oficialismo
Villarruel resolvió hacer lugar al pedido y estableció que Fernández Sagasti podrá intervenir “con voz y voto” mientras subsistan las restricciones médicas acreditadas.
Sin embargo, la vicepresidenta aclaró expresamente que su decisión no implica una modificación del reglamento de la Cámara ni constituye un precedente de “aplicación automática a otros supuestos”.
La resolución deberá ser sometida al cuerpo, donde ya surgieron cuestionamientos de sectores del oficialismo y de aliados que consideran que “no corresponde” habilitar la participación remota de la senadora.
Dentro del oficialismo también se analiza la posibilidad de que Patricia Bullrich plantee que se necesitan los dos tercios del Senado para aprobar la medida, bajo el argumento de que se estaría modificando el reglamento de funcionamiento de la Cámara.
Una votación clave por la Ley de Tierras
La discusión adquiere especial relevancia por la votación del proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada, uno de los temas centrales de la agenda legislativa del Gobierno.
La eventual participación de Fernández Sagasti puede resultar determinante en una Cámara donde el oficialismo no tiene mayoría propia y necesita reunir los votos necesarios para avanzar con la iniciativa.