La votación del acuerdo con el FMI en el Senado, marca el final del Frente de Todos como tal. La coalición peronista que ganó la elección de 2019 se terminó, al menos con la configuración que tenía hasta fin del año pasado.

No al FMI: Trece legisladores del Frente de Todos rechazaron en el Senado la ley que este viernes fue publicada por el Gobierno Nacional (Foto: NA).
La votación del acuerdo con el FMI en el Senado, marca el final del Frente de Todos como tal. La coalición peronista que ganó la elección de 2019 se terminó, al menos con la configuración que tenía hasta fin del año pasado.
El acuerdo con el FMI se aprobó por 56 votos contra 13 negativos y 3 abstenciones. El peronismo gobernante ganó la votación con la ayuda de la oposición de Juntos por el Cambio, que aportó la mayoría de los votos: solamente 20 senadores del oficialismo acompañaron el acuerdo y 31 de JxC que contó con asistencia perfecta.
En cambio, la negativa a la ley vino de las filas de la vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner que ni siquiera estuvo presente en el momento de la votación. Un gesto más de desaire al Presidente: no solo no está de acuerdo con lo que se negoció con el FMI, no solo mandó a sus senadores a votar en contra, sino que ni siquiera quiso estar en ese momento, rol que le correspondería constitucionalmente. En política, los gestos son todo.
La principal novedad es que ninguno de los senadores y senadoras que responden a Cristina Kirchner sacó los pies del plato: todos votaron en contra, salvo dos que se abstuvieron. Tampoco hubo votos negativos de otras fuerzas políticas, como había pasado en Diputados.
En los últimos días Cristina ganó dos senadores que venían dudando: Adolfo Rodríguez Saá (San Luis) y Guillermo Snopek (Jujuy). Este último había tenido expresiones duras con Guzmán, el día que fue a la comisión de Presupuesto. Aunque no quedaba claro cómo votaría: decidió apretar el botón rojo.
En las últimas reuniones de bloque se dijeron de todo. Hay un entrecruzamiento de lealtades: están los que siguen a sus gobernadores y los que se alinean con Cristina. José Mayans, presidente del bloque, hace un dificil equilibrio. Son más las críticas que recibe internamente que los aplausos.
Mayans votó a favor del acuerdo, aunque no se lo vio entusiasmado por defenderlo. Habló en si discurso de cierre sobre las dificultades que generó el gobierno de Cambiemos, criticó a Prat Gay (primer ministro de Economía de Macri) y dejó una picante frase: "Nosotros dijimos que íbamos a volver para ser mejores; hasta ahora no lo logramos...". Un dardo para la gestión.
Casualidades del destino: una frase similar usó el actor y conductor Dady Brieva: “Nosotros prometimos que íbamos a volver mejores y volvimos al pedo”, dijo en una entrevista con El Destape. Dos veces en un mismo día la misma frase, no parece casualidad. En política no existen las casualidades. Dady Brieva suele ser un vocero paraoficial de Cristina; Mayans también.
Martín Guzmán tiene su acuerdo con el FMI. Alberto también. No está claro cómo van a hacer para gestionarlo con el Frente de Todos fracturado, el Congreso en contra (Juntos por el Cambio no va a perdonar otra) y el Ejecutivo loteado.
Por lo pronto, la votación en el Senado demuestra que el Frente de Todos ya no es lo que era. En los próximos días se empezará a saber si esta ruptura es definitiva o si hay alguna manera de arreglar lo que está roto.