El inminente comienzo de las clases presenciales en la Argentina traerá aparejada la movilización de millones de estudiantes, docentes y padres. Para evitar aglomeraciones, autoridades de Nación, de la provincia de Buenos Aires y de la Ciudad se reunieron y acordaron "incrementar las frecuencias" de los medios de transporte público, especialmente de los colectivos, y planearon que los ingresos de los chicos a las escuelas sean cada 15 minutos.













