El Gobierno tiene previsto otorgar nuevos bonos a jubilados y pensionados antes de fin de año, con el objetivo de mitigar el impacto de la inflación en la canasta básica.

Los jubilados y pensionados recibieron dos bonos de $1500 en abril y mayo (Foto: Telam).
El Gobierno tiene previsto otorgar nuevos bonos a jubilados y pensionados antes de fin de año, con el objetivo de mitigar el impacto de la inflación en la canasta básica.
En caso de avanzar esta iniciativa se dará un escenario similar al de principios de 2021, cuando se efectivizaron dos refuerzos de $1500 durante los meses de abril y mayo para acompañar los aumentos de del 8,07% de marzo (el costo de vida en el primer trimestre alcanzó el 13%) y del 12,2% de junio, totalizando un 21,17% mediante la Ley de Movilidad Jubilatoria, que establece que los haberes de los trabajadores pasivos se ajusten con una fórmula que combina un 50% de la recaudación de la ANSES y otro 50% de la variación salarial del RIPTE (Remuneración Imponible de Trabajadores Estables).
Los jubilados y pensionados conviven hoy con los precios actualizados en la canasta básica y un cálculo de movilidad jubilatoria del trimestre anterior. Ante la pérdida de poder adquisitivo, el Estado buscará compensar a 4.900.000 de beneficiarios, tal como lo hizo a principios de 2021, con el pago de bonos. Cuando ellos pierden, el sueldo no se recompone. Lo mismo sucede con el resto de sectores vulnerables de Argentina.
Si no se bajan los números de la inflación, que durante años lleva un piso del 40%, ninguna Ley de Movilidad dará resultado. Básicamente porque los productos de la canasta básica siempre están por encima de la inflación promedio y, en consecuencia, el Gobierno se ve en la obligación de entregar una suma fija (bonos) para compensar la diferencia entre los ingresos y los precios.
Si no se bajan los números de la inflación, que durante años lleva un piso del 40%, ninguna Ley de Movilidad dará resultado. Básicamente porque los productos de la canasta básica siempre están por encima de la inflación promedio y, en consecuencia, el Gobierno se ve en la obligación de entregar una suma fija (bonos) para compensar la diferencia entre los ingresos y los precios.
Con la Movilidad en 2018 y 2019 --cuando en ese entonces era presidente Mauricio Macri-- todas las escalas de jubilados quedaron 19,5% abajo de la inflación. En 2020, a través de las subas por decreto, únicamente los jubilados y pensionados con haberes mínimos pudieron aproximarse a la inflación con un aumento anual del 35,35%. El resto de las franjas no pudieron compensar el déficit del 36,1%.
Con los bonos, el Estado apela a recursos extraordinarios para socorrer a los sectores más vulnerables. No obstante, eso no resuelve lo estructural: el desfinanciamiento de las arcas públicas, sin poder solucionar los problemas que afectan al bolsillo. Cuando la economía no avanza, los sectores vulnerables pierden. Todos pierden. Lo que más preocupa es cuánto impactará el costo de vida en los salarios de emergencia: la inflación del 29% estimada para este año, a esta altura del partido, es una utopía.