La Ciudad de Buenos Aires lanzó un programa que brinda financiamiento para que puedas reparar, refaccionar y/o mejorar tu vivienda siempre que esté desocupada y la quieras alquilar o bien la estés alquilando, seas el propietario o el inquilino.
La Ciudad de Buenos Aires lanzó un programa que brinda financiamiento para que puedas reparar, refaccionar y/o mejorar tu vivienda siempre que esté desocupada y la quieras alquilar o bien la estés alquilando, seas el propietario o el inquilino.
El crédito, llamado "Refacción + Fácil", fue lanzado en abril pasado por el gobierno porteño para facilitar la puesta en valor de propiedades que estén siendo alquiladas o que vayan a ser puestas en alquiler próximamente. La inscripción está abierta en estos momentos para nuevas postulaciones.
La asistencia económica puede ser otorgada al dueño del inmueble en la medida en que lo tenga desocupado y quiera alquilarlo. Pero también a un inquilino, siempre y cuando las obras previstas estén acordadas con el propietario.
Lo que habrá que hacer, en cualquiera de los casos, es cumplir con los requisitos de ingresos del programa, presentar el proyecto de mejora y cumplir una serie de condiciones. A continuación, punto por punto, todo lo que se necesita saber.
"El programa permite aumentar la oferta de viviendas en el mercado de alquiler a partir de un crédito para la puesta en valor de unidades", según desde el programa
El dinero -agregan- se otorga "a propietarios que quieran refaccionar una vivienda para ponerla en alquiler; o a inquilinos que, previo acuerdo con el dueño/a, quieran refaccionar la vivienda que habitan".
Un punto llamativo es que la Ciudad bonifica el 15% del crédito si la vivienda ya tiene un contrato de alquiler en marcha. También se otorga una bonificación del 15% del saldo pendiente si dentro de los primeros 24 meses se inicia un alquiler.
El otro atractivo de esta financiación es que no tiene interés. Las cuotas se van ajustando "según el costo de construcción, pero nunca tendrán un aumento acumulado mayor al del promedio de los salarios", según asegura el gobierno porteño.
El monto del préstamo no puede superar las 6.500 UVI (unidades de vivienda), un valor publicado por el Banco Central que va variando día a día al mismo ritmo que el costo de la construcción.
Para el lunes 30 de octubre de 2023, por ejemplo, el monto máximo prestable -6.500 UVI- representaba unos $2.178.995.
Más allá de esto, "para el cálculo del monto a financiar se considera el presupuesto presentado y se lo analiza según el proyecto a realizar", aclara el IVC.
La devolución del dinero, por su parte, se hace en cuotas mensuales y consecutivas, pudiendo el beneficiario escoger entre los plazos de 1 a 8 años. En concreto: 12, 24, 36, 48, 60, 72, 84 o 96 meses.
Desde luego que, cuanto más extenso sea el plazo seleccionado, más accesibles se volverán las cuotas a pagar.
Siguiendo con los montos, la cantidad otorgada dependerá de la capacidad de pago del que lo solicite. En ese sentido, la primera cuota no podrá superar el 25% de los ingresos totales que hayan sido declarados.
De este modo, si una persona solicita $2.175.000 a pagar en 96 meses, deberá abonar una cuota inicial de $22.656. Para eso tendrá que demostrar ingresos en blanco cercanos a los $90.000.