"No hay mucha conectividad en el país. Teníamos un vuelo directo de Nueva York a Kansas y nos dejaron seis horas esperando porque no tenían tripulación. Y a las cuatro de la mañana nos dijeron que lo canceleban. Empezamos a buscar, en medio con los nenes, encontramos un vuelo a Iowa, después sacamos una camioneta y manejamos. Después de 26 horas llegamos a Kansas", contó Marley.
Luego detalló: "En el medio nos pasó de todo, como puede pasar en un viaje. Tuvimos que ir en taxi al aeropuerto y después al hotel al menos para dormir dos horas. Un taxi se quedó son bateria, a otro se le pinchó una rueda. Esperando con Milenka, ella se durmió y después me vomitó encima. Parecía una película de esas tragicómicas que hacen siempre los americanos en el día de accion de gracias donde no llegan a ver a la familia".
Pese a los inconvenientes, las demoras y los cambios de último momento, finalmente logró arribar a Kansas City a tiempo para cumplir con la cobertura del evento deportivo más importante del planeta.