Lo cierto es que luego de realizar un profundo análisis acerca de las notas sobre su enojo y de los "titulares que obviamente tienen que vender", la panelista salió a aclarar sus dichos: "Ni Nikki (por Nicole Neumann) ni Zaira (Nara) ni Paula (Chavez) ni el Chino (Leunis) ni Lizy (Tagliani) tienen nada que ver en lo que a mí me pasa ni en lo que sucede o las cosas que yo escribí".
Además, Connie remarcó que todas las figuras elegidas para reemplazar a Lozano en su semana de vacaciones son personas que ella ama, adora, respeta y disfruta trabajar.
"Tampoco tienen que ver mis compañeros productores que son mis pares y no tienen el poder de decisión de muchas cosas. No hay una interna ni un problema entre nosotros, más allá de que en la cotidiana hay cosas que me gustan mucho o me gustan menos", indicó.
Lo cierto es que, según información que maneja este portal, el enojo de Connie tiene que ver directamente con las autoridades de Telefe. "A Connie se la postuló para que sea una de las conductoras, pero el canal quería figuras de peso para que el rating se mantenga. Connie no estaba a la altura para ellos", le contaron desde los pasillos de la emisora de Martínez a PrimiciasYa.com.