Durante el aire de Los 8 escalones del millón, el programa de Guido Kaczcka, se fueron conociendo distintas historias y muy conmovedoras de los participantes que se presentaban en el programa.

Ganó en Los 8 Escalones, era sacerdote y dejó todo por su amor a una mujer
Durante el aire de Los 8 escalones del millón, el programa de Guido Kaczcka, se fueron conociendo distintas historias y muy conmovedoras de los participantes que se presentaban en el programa.
Lo cierto es que en una charla con Infobae, Ignacio, de 44 años, contó su particular historia: era sacerdote, ganó en cuatro ocasiones en el ciclo de preguntas y respuestas del Trece y dejó sus años en la Iglesia por el amor a una mujer, con quien planea casarse.
El hombre contó que a los 41 dejó la Iglesia después de conocer a Gabriela, docente y madre de dos hijos. La relación pasó por momentos complicados ya que cuando esto se hizo público, a ella la echaron de su trabajo y él también tuvo que volver a empezar.
“Jamás se me cruzó por la mente nada de lo que iba a pasar, solo me llamó la atención que teníamos personas en común como amigos y había una foto donde estaba en la Iglesia San Patricio de Mercedes, que es la cuna de los Padres Palotinos, lugar que también conocía”, dijo Gabriela.
Y contaron que conocían ambos a un mismo cura y comenzaron a hablar desde la virtualidad por la distancia, ya que él vivía en Comodoro Rivadavia y ella en Temperley.
“Así arrancamos a hablar, nos hicimos amigos y yo le conté que trabajaba en un colegio católico como maestra y fuimos intercambiando opiniones, charlando cada vez más sobre la vida, hasta que yo empecé a sentir que me pasaba algo por dentro. Elegimos seguir hablando porque nos sentíamos felices de saber del otro”, precisaron.
“Tenía una profesión, porque soy profesor de Historia, había trabajado como docente y sentí que Dios me llamaba a la vida sacerdotal, no es que entré obligado o porque me hayan llenado la cabeza, fue una decisión completamente libre”, indicó Ignacio, de 44 años, en charla con el citado medio.
Y argumentó sobre lo que siente por ella: “Lo que me pasó con ella no me pasó nunca en la vida, y no es que yo vivía en una burbuja; fui un tipo común, como cualquier otro viví y tuve una hermosa infancia, una hermosa adolescencia en Mercedes, una linda juventud".
"Pero realmente lo que me pasó con ella no me pasó nunca en la vida y me vino a pasar a los 41 años, cuando hacía ocho años que era sacerdote, más los otros ocho de sacerdote; y fue algo que nos cambió la vida a los dos”, añadió.
Y cerró: “Nos acompañamos en nuestros proyectos independientes, cada uno tiene sus amistades, y disfrutamos de los planes en pareja. Siempre le digo que a mí me gusta estar con ella, porque lo mejor que me pasa cuando vuelvo de trabajar es que nos reencontramos, y está en nuestro planes poner nuestros papeles en orden y casarnos ante la ley”.