“Yo creo que esto se desprende de la serie de Moria y quejas contra el gordo siempre hubo porque yo creo que la gente habla de acuerdo a cómo le fue en el viaje”, sostuvo Luisa, dejando en claro su postura sobre las distintas experiencias que comenzaron a salir a la luz. Así como sentenció picante: “Todos se cuelgan de las tetas de Moria, es muy conveniente”.
La actriz, además, hizo hincapié en que Jorge Porcel murió hace años y manifestó su enojo por las referencias que continúan apareciendo sobre su figura. “Dejen de hablar pelotudeces de los demás, sobre todo de los que están muertos”, expresó durante la nota.
Uno de los puntos que más destacó Albinoni fue la diferencia de años entre su relación con el humorista y el período al que hizo referencia Barbarossa. “Escuché que Georgina habló del 87 y yo estuve con el gordo del 78 al 83 y si después el gordo se degeneró ¿qué querés que te diga? Es un hombre como cualquier otro”, manifestó.
Sin embargo, la polémica subió todavía más de tono cuando Luisa amplió sus declaraciones y sostuvo que también existían situaciones de acoso protagonizadas por otros referentes del humor de aquella época. “También hablemos de los capos cómicos de antes flacos, no gordos, que también acosaban, y de las chicas que se metían a los camarines para conseguir de todo”, disparó.
La pregunta de Daniel Ambrosino que terminó de enfurecer a Luisa Albinoni
Claro que la frase no pasó inadvertida y Daniel Ambrosino no dudó en preguntarle directamente a quiénes estaba haciendo referencia. Ante la posibilidad de que sus palabras involucraran a otras figuras, y sobre todo a su compañero de rubro en el cine Alberto Olmedo, Albinoni frenó cualquier especulación de manera contundente.
“¡No especulen, yo no ensucio a nadie, no soy como las demás. Eran muy amigos con el gordo y era una excelente persona ¡Cortala porque a mí estas cosas no me gustan!”, respondió. Claro que la actriz evitó ponerle nombre y apellido a su fuerte declaración, ante lo que el panelista intruso señaló que de no hacerlo comenzarían las especulaciones. "¡Investiguen!", respondió tajante la expareja de Jorge Porcel.
Pero la tensión no terminó ahí. Cuando le plantearon que sus declaraciones podían terminar metiéndola en una polémica mayor, Luisa volvió a mostrar toda su indignación. “¿Cómo no voy a estar enojada si ahora me querés meter en un quilombo? Me chupan un huevo lo que digan mis compañeras, me importa solo lo que digo yo”, lanzó, marcando distancia de las opiniones de otras mujeres que compartieron escenario con Porcel.
En particular, Albinoni explicó qué fue lo que más le molestó de lo expresado por Georgina Barbarossa. Su crítica fue directa y apuntó al contenido de aquellas declaraciones. “Lo que me molestó de Georgina es que lo que dijo me pareció mediocre y soez porque no le puede pedir eso a Dios si sos un poquito creyente porque después vamos a ir todos a rendir cuentas y yo también porque soy la peor de todas”, sostuvo.
Además, la actriz pidió que no se la compare con ninguna de sus colegas y volvió a remarcar que cada una tiene su propia experiencia. “No me comparen con ninguna compañera, que yo a ellas las respeto”, señaló.
Por último, Rodrigo Lussich quiso llevar la conversación a la experiencia personal de Luisa Albinoni y le preguntó si durante los años que estuvo en pareja con Jorge Porcel había visto alguna situación que particularmente le llamara la atención. Fue allí que Albinoni aseguró que no había sido testigo de aquello que se cuenta actualmente sobre él, aunque recordó cómo fue cambiando su vínculo sentimental con el paso de los años.
“No era nada de lo que dicen, pero yo en el 83 me empecé a dar cuenta de que me metía los cuernos y a mí ya se me había ido el romanticismo tonto porque uno crece”, concluyó tajante.