
La historia de idas y vueltas en el (des) amor entre Luciana Salazar y Martín Redrado parece no terminar nunca. Luego de que en una revista se publicara que la rubia no iba a permitir que el economista vea a su hija Matilda si no le pedía perdón, la modelo aclaró que la declaración fue realizada dos meses atrás, con lo que se suponía que estaban recomponiendo su tormentosa relación.
Pues este fin de semana volvieron a salir a la luz los trapitos sucios. Luego de que se publicara que "Martín Redrado se hizo una lipo hoy. De incógnito. Ajuste de rollitos" estalló la bronca de Luciana.
Enojadísima, Luli publicó "¡¡Cómo puede ser!! Si teníamos que arreglar algo importante y me dijo que se iba a Mendoza", dejando en claro que Redrado la había dejado esperando una vez más.