Pero la selfie fue solo una parte del álbum que decidió mostrar. En la misma publicación, Wanda dejó espiar un poco de su intimidad y compartió distintos momentos de su rutina puertas adentro.
Entre las imágenes hubo espacio para todo: desde sus habituales cuidados de belleza hasta parte de sus entrenamientos, pasando por rincones de su casa y escenas mucho más relajadas de su día a día.
Un combo que mezcla glamour, vida cotidiana y el estilo provocador que la caracteriza, y que, una vez más, la convirtió en una de las protagonistas de Instagram.