Comercio exterior

El vino argentino se consolida aún más en el exterior

Las exportaciones de la industria vitivinícola participan del 4% del comercio exterior argentino. Qué cifras hay detrás de un sector muy arraigado en la economía del país.
Lionel Paredes
por Lionel Paredes |
En los últimos 12 meses se exportaron 214 millones de litros de vino fraccionado y espumantes

En los últimos 12 meses se exportaron 214 millones de litros de vino fraccionado y espumantes, mientras que se vendieron al exterior 152 millones de litros de vino a granel. (Foto Archivo)

El 2021 trajo aparejados profundos cambios para la industria del vino argentino. Se logró revertir después de casi una década el estancamiento en las exportaciones de vino argentino.

El consumo interno fue en ascenso, más exportaciones, inversores internacionales que siguen apostando por el mercado argentino.

La industria del vino se convirtió en un inesperado ganador en casi dos años para el olvido de la economía argentina. Recordemos que las exportaciones vitivinícolas participan del 4% del comercio exterior argentino.

Vinos: cómo son las cifras del sector

Según el Informe de Coyuntura de Cuyo del primer semestre de 2021 (Ieral), en el primer semestre del año la exportación de vinos varietales fraccionados, principal negocio del sector en facturación, aumentó 14% interanual en volumen, con mayores precios (6% en dólares) en la mayoría de los principales países clientes.

Esta tendencia se dio en menor medida en los mercados clásicos, como Estados Unidos, Canadá y el Reino Unido, pero se vieron fuertes subas en Brasil, México y China, que son considerados destinos emergentes.

En los últimos 12 meses se exportaron 214 millones de litros de vino fraccionado y espumantes, mientras que se vendieron al exterior 152 millones de litros de vino a granel.

En cambio, si medimos las exportaciones en dólares, podemos decir que se vendieron 745 millones de vino embotellado, y 80 millones a granel. Argentina produce, al año, 1200 millones de litros.

Las PYMES como eje central

La actividad tiene una gran composición de pequeñas y medianas empresas: de las cuatrocientas bodegas que incursionan en el comercio internacional, la gran mayoría son pymes.

"El 70% de los socios de Wines of Argentina son bodegas PYMES de todas las regiones del país", dice el presidente de Wines of Argentina (WofA), Alejandro Vigil. A ellas se les ofrece acceso a información estratégica: una amplia red de contactos en el trade y asesoramiento en las oficinas que la entidad tiene en Europa y Asia, además de Estados Unidos, Canadá, Brasil, Colombia y Perú.

WofA forma parte, junto a la UVA y al INV, de una red de instituciones de apoyo a las pymes del sector como el Observatorio Vitivinícola Argentino, la Corporación Vitivinícola Argentina o ProMendoza, que brindan información, guían negociaciones internacionales y promocionan los productos en el exterior.

A estas se suman los esfuerzos del Gobierno, que dispuso a las embajadas como oficinas comerciales para la promoción de todos los productos argentinos de exportación, incluido, por supuesto, el vino.

Antonio Blanco y González, vicepresidente de la Bodega Galán, hace énfasis en el apoyo que recibió la bodega por parte de ProMendoza y las embajadas argentinas en Singapur y Vietnam: "Nos dieron un nivel de apoyo y ayuda muy grande. Sentimos que realmente existe la voluntad por parte de ellos de que cada embajada sea un ‘local de venta’ de productos argentinos".

Con una historia de más de 70 años, Bodega Galán comenzó a exportar en la década del 90: "Empezamos a exportar vino a granel, paradójicamente a mercados con una grandísima tradición de producción vitivinícola como Australia, Nueva Zelanda, Sudáfrica y España, que veían en nuestros vinos un producto de alta calidad. En la década del 2000 comenzamos a exportar vino fraccionado, logrando vender nuestro producto en el mercado chino".

"Nuestra primera exportación de vino fraccionado fue en 2002 a Shanghai. Fueron apenas 25 cajas y en ese momento no teníamos experiencia. El courier, al ser 25 cajas, no lo quiso mandar y en barco costaba muchísimo porque era muy poco volumen. Por esa razón tuvimos que mandarlo por carga aérea, a un costo muy alto", recuerda Blanco y González antes de hablar de la herramienta Exporta Simple, lanzada este año.

"Cuando analizamos Exporta Simple por primera vez pensamos que no era para nosotros por el volumen de producto con el que permite operar. Sin embargo, luego de nuestro trabajo en Asia buscando nuevos clientes en Singapur y Vietnam, donde la forma de trabajar es otra y son clientes que requieren en principio cantidades menores de producto para probarlo y conocerlo, nos dimos cuenta de que es excelente porque nos permite mandar esas cantidades en forma rápida y fácil. En pocas semanas utilizaremos la plataforma para enviar nuestro primer embarque de malbec mendocino a Singapur", agrega.

Protagonistas de la industria del vino

Otras tres empresas del norte argentino, pertenecientes al consorcio Valles Calchaquíes (Quebrada de las Flechas, Bodega Las Mojarras y Vinos Stutz), dicen que uno de los factores determinantes que los llevó a exportar fue el hecho de que la oferta supera ampliamente la demanda local en vinos, además de la fluctuación de la economía argentina.

Son todos emprendimientos que nacieron hace menos de 15 años, siendo PYMES relativamente nuevas en el competitivo mundo de la exportación de vinos.

Ruben Marcelo Abdenur y Gustavo Loutayf, socios fundadores de Quebrada de las Flechas, hicieron hace dos años su primer envío a China por US$ 12.000.

Por su parte, María José Escudero, de Bodega Las Mojarras, cuenta que aún no han facturado, pero despacharon ya a zona franca en el gigante asiático por valor de US$ 25.000.

"Al principio vendíamos la uva a otras bodegas, pero de a poco armamos la empresa. Empezamos con 30.000 litros y aumentamos la capacidad hasta los 100.000 litros que hoy producimos, contando con ocho etiquetas y apuntando a quedarnos con esta capacidad de bodega boutique", agrega.

Dice también que uno de los motivos que los llevó a apostar por los mercados externos fue la recesión sufrida este año, así como también la disminución del consumo per cápita en litros de vino, que "se reemplazó con otras bebidas como la cerveza. A las bodegas chicas nos cuesta mucho competir con las grandes marcas".

Desde las más chicas hasta las más grandes, las empresas del sector manifiestan que seguirán construyendo y fortaleciendo lazos a partir de los nuevos recursos que anuncie el Gobierno a través del programa nacional Argentina Exporta.

(*) El autor es un destacado profesional del Comercio Exterior y conferencista en temas de Negocios.

-

Últimas Noticias

s