La necesidad del ingreso de divisas netas para importar energía caería en 2023 un 55% interanual, por una combinación de factores.
En primer lugar, por los precios más bajos, por unas mayores exportaciones de combustibles y por la esperada puesta en marcha del primer tramo del gasoducto Néstor Kirchner para ampliar la capacidad interna y reducir la dependencia del GNL importado.
La balanza comercial energética podría pasar de un déficit de USD 5413 millones en 2022 a unos USD 2400 millones en este año.
Esto contempla los precios actuales de la energía, que son más baratos que los de hace un año.
Por ejemplo, una exportación de petróleo y gas es 30% superior en volúmenes y una importación de GNL, también en volúmenes, es un 30% menor.
“Quieras o no lo que viene es muy difícil y se necesita mucha gestión. Para ello hay que planificar, fijar objetivos claros y alcanzables, en donde los funcionarios rindan cuentas”, explica el ingeniero y especialista en energía, Silvio Resnich.
“¿Cuánto hace que ese gasoducto se debería haber hecho? Para traer divisas al país se tiene que hacer otro gasoducto que va hacia Bahía Blanca y que necesita de una planta de licuefacción, que todavía no está en los papeles”, contesta el especialista.
Y agrega: “Hay que mejorar la eficiencia de las centrales existentes y utilizar las energías renovables, siempre que tengan el soporte de las redes eléctricas de transporte en alta y media tensión y energía de base”.
La balanza comercial
Según datos oficiales, Argentina importó en 2022 combustibles y energía por casi u$s 13.000 millones, un 120% más que en 2021 y el triple que en 2019.
El país demandó compras de energía por 7000 millones de dólares.
Asimismo, el Gobierno estimó que la guerra de Rusia con Ucrania le costó al país unos USD 5000 millones en materia de importación energética.
“El camino está lleno de espinas y tiene que ser encarado seriamente, con gente joven que no se deje decir 'no se puede'. Todos vamos a tener que poner un granito de arena, porque la crisis energética hay que revertirla con hechos concretos”, suma Resnich.
En tanto, desde el Ejecutivo dijeron que se incluyó en las sesiones extraordinarias un proyecto para dar estabilidad jurídica y tributaria por 30 años a las inversiones que permitan desarrollar la cadena de GNL y convertir a Argentina en un polo exportador.
Es importante también mencionar que nuestro socio comercial y vecino Brasil financiará con casi USD 700 millones las importaciones desde ese país para el tramo del gasoducto que permitirá llevar gas hasta Corrientes y conectarlo, desde la frontera, con Uruguayana.
Argentina solo podrá transformarse en un país exportador de petróleo y gas si se completa todo el gasoducto y no un tramo.
Cuando Vaca Muerta se desarrolle, podrá posicionarse dentro de los 20 principales exportadores de energía y reducir las importaciones de gas natural en 60% en 2 años.
Esto incrementará unos USD 4000 millones en la balanza de pagos y aproximadamente unos USD 40 mil millones en recaudación fiscal, pero también creará aproximadamente unos 280 mil puestos de trabajo tanto directos como indirectos.
Sobran recursos, tenemos todo, pero pareciera que se necesitan más incentivos para estar dentro de los 20 exportadores de energía en el mundo.