"Actualmente, los inmuebles usados representan cerca del 75% del mercado, y brindar la posibilidad de regularizar fondos, revitalizará las operaciones, y nos dará oxígeno después de dos años muy difíciles para la actividad a raíz de la pandemia y la crisis económica", afirmó Sacco.
Esta modificación permite que los fondos declarados en el marco del vigente régimen de blanqueo para la construcción sean también utilizados para la compra de viviendas usadas.
Los números del sector
El valor de adquisición del inmueble debe ser igual o inferior a USD 399.547, cálculo que surge de dividir el doble del importe previsto en Bienes Personales sobre la cotización actual del dólar oficial, valor que se actualiza cada año.
En referencia a la ley de Alquileres vigente, Sacco confirmó la necesidad de avanzar en la modificación de la actual legislación.
Y aseveró que "la propuesta desde nuestro sector siempre fue derogar los artículos que indican el plazo de locación y la forma de indexación, o sea, volver a los 24 meses de contrato y al libre acuerdo en el ajuste semestral".