Al ser consultado por PyMES de A24.com, Gabriel Hermida, socio de Auren Argentina, aseguró que la AFIP está perjudicando a los pequeños contribuyentes en su afán recaudador, generando en el camino más presión tributaria.
Tras haber estado suspendidas casi dos años por la pandemia, en las últimas semanas el 3% del universo de monotributistas subió de categoría.
La opinión de un experto
La recategorización de oficio "es otro desaguisado de la AFIP. No sé si esto se da por inexperiencia, impericia o si es a propósito. En vez de solucionar, cada vez complican más las cosas", mencionó Gabriel Hermida, contador público nacional y socio de tributos en Auren.
"En vez de ayudar al comerciante chico, a la pequeña empresa, al monotributista y al profesional autónomo, cada vez lo castigamos más pese a que se está diciendo que hay que aumentar más la progresividad del sistema tributario argentino, para perseguir a los grandes", criticó.
Desequilibrio y presión fiscal
"Un profesional autónomo tiene que pagar un impuesto a las Ganancias mucho mayor al que termina pagando un empleado en relación de dependencia", describió el tributarista.
Y añadió: "El Gobierno nacional no actualizó los valores al número real que deberían tener. Esto hace que se termine pagando muchos más impuestos en relación a lo que termino recibiendo del Estado".
"El Poder Ejecutivo terminó aprobando un Pacto Fiscal que habilita a las provincias y a los municipios a subir los ingresos brutos hasta el nivel que se les ocurra, y también los habilitó a subir en la misma proporción la tasas de seguridad e higiene", explicó Hermida.
"Mientras tanto, siguen existiendo los impuestos al Débito y Crédito bancario, y no se aumentan los mínimos no imponibles como corresponde, para las deducciones", sentenció.
"Si no se hace nada, vamos a seguir pagando impuestos excesivos, más el impuesto inflacionario, y va a terminar en un caos. Argentina tiene más de un 45% de economía informal", concluyó el tributarista.