Desde el 12 de mayo de 2023 hasta finales de enero, el Departamento de Seguridad Interior expulsó "a más de 520.000 personas, la gran mayoría de las cuales cruzaron la frontera suroeste".
"La mayoría de las personas interceptadas en la frontera suroeste durante los últimos tres años han sido deportadas, devueltas o expulsadas", detalló el comunicado.
La crisis migratoria provoca fuertes tensiones entre los republicanos y los demócratas en Estados Unidos, que van en aumento a medida que se acercan las elecciones presidenciales de noviembre.
Los republicanos acusan al presidente Joe Biden de haber permitido la entrada de un récord de migrantes.
Donald Trump, posible rival de Biden en esos comicios, arremete contra los migrantes en casi todos sus actos de campaña y sostuvo que "envenenan la sangre" de Estados Unidos.