"El lunes empezó con algunos dolores y vómitos. El martes tenía unos estudios programados pero no los pudo hacer por estos síntomas y ayer despertó con el abdomen duro. Consultamos con el médico y nos recomendó ir a la guardia porque ya sospechaba que podría ser una apendicitis. Lo atendieron. Le hicieron análisis de sangre, orina y tomografía. Ahí salió a las claras que se trataba de una apendicitis e instantáneamente quedó internado... pero ya está. Ya pasó", nos cuenta más relajada después de haber hablado con los médicos tras la cirugía.