En medio de las múltiples críticas recibidas por el catering low cost que Wanda Nara ofreció en la apertura de su local de cosméticos en la tarde del jueves en el Abasto, ocurrió un hecho curioso que merece ser destacado. Mientras la rubia caminaba custodiada por guardaespaldas dentro del shopping en medio del tumulto de fanáticos que querían saludarla y tocarla, la mujer de Mauro Icardi recibió el currículun de una joven que logró llegar hasta ella, claramente para pedirle trabajo.








