La preocupación por el avance del hantavirus volvió a instalarse con fuerza en Argentina tras la confirmación de un nuevo caso positivo en San Carlos de Bariloche, donde un hombre de 45 años permanece internado bajo estricta vigilancia médica.
Pánico por la transmisión de hantavirus Andes en nuestro país: cómo evitar una inimente cuarentena por virus mortal. Enterate.

La preocupación por el avance del hantavirus volvió a instalarse con fuerza en Argentina tras la confirmación de un nuevo caso positivo en San Carlos de Bariloche, donde un hombre de 45 años permanece internado bajo estricta vigilancia médica.
El paciente, internado en el hospital Ramón Carrillo, atraviesa una etapa crítica de la enfermedad con complicaciones respiratorias, mientras su pareja e hijo fueron aislados preventivamente ante la posibilidad de estar frente a la temida cepa Andes, la única variante conocida en el país con capacidad de transmisión entre personas.
El caso encendió nuevamente las alarmas debido a que se trata del tercer episodio registrado en la región durante 20226. Especialistas advierten que el período entre el quinto y séptimo día suele ser el más peligroso, cuando los pacientes pueden sufrir un deterioro brusco.
La confirmación del caso argentino coincide con el brote internacional detectado en el crucero MV Hondius, donde varias muertes y contagios por hantavirus generaron preocupación mundial. Aunque no existe relación directa entre ambos eventos, la simultaneidad de los casos intensificó el impacto mediático y sanitario.
Las autoridades de Río Negro reforzaron recomendaciones para evitar contacto con roedores, desmalezar terrenos, sellar viviendas, usar protección respiratoria en áreas rurales o abandonadas y consultar inmediatamente ante síntomas sospechosos.
El hantavirus no se transmite principalmente por mordeduras, sino por inhalación. El mecanismo más frecuente ocurre cuando la orina, saliva o excremento del ratón colilargo —el principal portador— se seca en superficies o ambientes cerrados.
Cuando ese material contaminado se convierte en polvo y se dispersa en el aire, puede ser inhalado por humanos, generando la infección. Esto suele suceder en galpones cerrados, viviendas deshabitadas, zonas rurales, depósitos o áreas con maleza donde habitan estos roedores.
El principal reservorio es un pequeño roedor pardo, de tamaño similar a un puño pequeño, con una cola particularmente larga que puede alcanzar unos 15 centímetros. Al detectar su presencia y evitar áreas donde habita resulta fundamental para prevenir infecciones.