Para reducir el riesgo de recibir un billete falso, se recomienda aplicar una verificación rápida que combine observación visual y control táctil.
Paso 1: tocar el billete
Los billetes originales presentan zonas con relieve perceptible. Al tacto, el papel no debe sentirse ni demasiado liso ni excesivamente rígido.
En el anverso, el relieve se percibe en el retrato de Juan Bautista Alberdi, en el número “20000” de mayor tamaño, en la inscripción del Banco Central y en el código táctil ubicado en los bordes verticales. En el reverso, el relieve también debe notarse en la ilustración de la casa natal de Alberdi.
Paso 2: inclinarlo
Al inclinar el billete hacia distintos ángulos, algunos elementos presentan cambios de color y movimiento. El motivo con forma de libro, ubicado en la parte superior derecha, modifica su tonalidad y genera un efecto tridimensional. El hilo de seguridad alterna tramos visibles y ocultos y presenta destellos al mover el papel.
Paso 3: mirarlo a contraluz
Con una fuente de luz detrás, se hacen visibles otras medidas clave. Aparece la marca de agua con el retrato de Alberdi y sus iniciales, mientras que un número “20000” que se ve incompleto se completa visualmente. El hilo de seguridad, además, se observa como una banda continua con las siglas del Banco Central.
Paso 4: observarlo de cerca
Los billetes auténticos incluyen microimpresiones que solo pueden distinguirse al acercar mucho el papel o con una lupa. Estas letras y números son nítidos y se repiten en distintos sectores del diseño. La falta de definición o su ausencia suele ser un indicio de falsificación.
Paso 5: verificarlo con luz ultravioleta
Ante cualquier duda, la luz ultravioleta permite confirmar la autenticidad. Los números de serie reaccionan de forma específica, iluminándose según su color y ubicación. En los billetes falsos, estos efectos suelen no coincidir o directamente no aparecer.