Calefón o termotanque: cuál permite usar más de una salida de agua caliente al mismo tiempo
Uno de los principales puntos de diferencia entre ambos equipos, según explicó el arquitecto Marcelo Seia, está relacionado con la posibilidad de abastecer varios puntos de agua caliente de manera simultánea.
El termotanque permite utilizar más de una salida de agua caliente al mismo tiempo sin una pérdida significativa de temperatura, por lo que resulta una alternativa adecuada para hogares donde se realizan diferentes tareas en simultáneo, como ducharse mientras se lava la vajilla.
En cambio, el calefón suele presentar dificultades ante el uso simultáneo de dos puntos de consumo, dado que puede producir una disminución en la presión y una variación en la temperatura del agua.
Presión de agua: qué necesita un calefón para funcionar correctamente
La presión de la instalación es otro de los aspectos que pueden definir la elección del equipo.
Según el análisis del profesional, los termotanques ofrecen un funcionamiento más estable incluso cuando la vivienda cuenta con baja presión de agua. Los calefones, en cambio, necesitan una presión mínima para que el quemador pueda activarse.
Para un rendimiento adecuado, se recomienda que exista una diferencia vertical de al menos 2,5 metros entre el fondo del tanque de reserva y la salida de agua más elevada, como puede ser la ducha.
Cuando la presión resulta insuficiente, una de las alternativas posibles es instalar una bomba presurizadora de pequeño tamaño cerca del artefacto, que se activa automáticamente al abrir el grifo y permite mejorar el funcionamiento del equipo.
Cuánto dura un calefón y un termotanque: mantenimiento y vida útil de cada equipo
La duración de estos artefactos depende de factores como la calidad del agua, el uso y el mantenimiento realizado.
De acuerdo con Seia, el termotanque tiene una vida útil estimada de entre 5 y 10 años. Uno de los elementos más importantes para extender su funcionamiento es la barra de magnesio, un componente que protege el depósito frente a la corrosión.
Esta pieza debería reemplazarse aproximadamente una vez al año. Sin embargo, según explica el arquitecto, en muchos casos ese mantenimiento no se realiza con la frecuencia recomendada. Cuando el tanque comienza a deteriorarse por la acción del óxido, la reparación puede resultar poco conveniente debido al costo que implica.
El calefón, por su parte, puede alcanzar una duración aproximada de 10 a 15 años. Aunque requiere mantenimiento, como el cambio del diafragma u otros componentes internos, sus repuestos suelen ser más accesibles frente a la reparación de un tanque dañado.
Consumo energético: qué gasta menos, un calefón o un termotanque
Desde la evaluación del especialista, el calefón presenta una ventaja en términos de consumo porque utiliza energía únicamente cuando se necesita agua caliente.
El termotanque, al mantener una reserva almacenada, presenta pérdidas constantes de temperatura a través del aislamiento y las conexiones. Por ese motivo, debe encenderse periódicamente para recuperar el nivel térmico establecido, incluso cuando no existe una demanda inmediata.
Entre las alternativas de mayor eficiencia energética también aparece el termotanque solar, que aprovecha la radiación del sol para reducir el consumo de energía convencional.
Instalación y espacio: dónde conviene colocar un calefón o un termotanque
Además del rendimiento técnico, la ubicación y la integración visual del equipo también influyen en la elección.
Según explicó el arquitecto, los calefones suelen instalarse cerca de los puntos de uso, como la cocina, ya que permiten regular con mayor frecuencia la temperatura y necesitan protección frente a corrientes de aire que puedan apagar la llama piloto.
Los termotanques, al requerir menos regulación cotidiana, pueden ubicarse en espacios menos accesibles, como lavaderos o depósitos.
Desde una perspectiva estética, Seia considera que el termotanque puede resultar un equipo más voluminoso y difícil de ocultar dentro de diseños modernos de cocina. El calefón, al tener un tamaño menor, puede integrarse con mayor facilidad al mobiliario.
Para viviendas con mayor cantidad de habitantes, el especialista recomienda considerar los termotanques de alta recuperación.
Estos modelos cuentan con quemadores de mayor potencia que permiten calentar el agua en menos tiempo, por lo que pueden ofrecer mejores prestaciones incluso con depósitos de menor tamaño.
Calefón o termotanque: cuál conviene elegir según las necesidades de cada vivienda
Según Seia, entre los sistemas tradicionales el calefón presenta ventajas relacionadas con la provisión continua de agua caliente, el menor consumo energético y una mayor facilidad de integración dentro del espacio.
Sin embargo, su funcionamiento depende de contar con una presión de agua adecuada. En viviendas donde la presión es baja o donde se requiere abastecer varios puntos de consumo al mismo tiempo, el termotanque puede convertirse en una alternativa más conveniente.
La elección final dependerá de las características de cada instalación, la cantidad de personas que utilizan el servicio y las necesidades particulares de cada hogar.