Cómo evitar una intoxicación con los productos de la heladera: el truco que no falla
Un truco simple con una moneda en el freezer permite detectar si los alimentos estuvieron expuestos a temperaturas peligrosas tras un corte de luz y así evitar una posible intoxicación.
Un truco simple con una moneda en el freezer permite detectar si los alimentos estuvieron expuestos a temperaturas peligrosas tras un corte de luz y así evitar una posible intoxicación.
Una moneda en el freezer, dentro de un recipiente, parece no tener mucho sentido. Sin embargo, se trata de un truco casero muy difundido que, ante un eventual corte de luz, como los que suelen ocurrir por la alta demanda energética o tormentas, permite detectar de forma sencilla si la heladera o el freezer rompieron la cadena de frío y, por ende, si los alimentos pudieron verse afectados.
Esto puede comprometer la seguridad alimentaria por proliferación de bacterias en carnes frías, lácteos o aderezos, entre otros productos sensibles.
Cabe aclarar que la moneda queda aislada dentro del recipiente con hielo, sin contacto directo con los alimentos. Es un método simple, efectivo y gratuito, ideal antes de viajes o en épocas de cortes frecuentes en Argentina.
Cómo preparar el truco de la moneda
moneda
Usar un vaso, frasco o recipiente plástico transparente, preferentemente con tapa o dentro de una bolsita para aislar mejor.
Llenarlo con agua potable hasta tres cuartos de su capacidad, dejando espacio para que el hielo se expanda sin romper el recipiente.
Llevarlo al freezer hasta que forme un bloque sólido de hielo.
Mientras tanto, limpiar bien una moneda con agua, jabón o alcohol y secarla completamente para evitar contaminantes.
Una vez que el agua esté congelada, apoyar la moneda sobre la superficie del hielo, sin enterrarla ni sumergirla. Volver a colocar el recipiente en el freezer, en un lugar visible, como la puerta o la parte superior.
Cómo interpretar el resultado
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Al regresar a casa o tras un corte de luz, revisar la posición de la moneda.
Si la moneda está arriba o apenas hundida, significa que la cadena de frío se mantuvo. El freezer no se descongeló lo suficiente y la parte refrigerada probablemente no haya aumentado demasiado su temperatura. Los alimentos congelados y perecederos, como mayonesa, leche, huevos o embutidos, deberían estar seguros, aunque siempre es recomendable verificar olor, textura y fecha de vencimiento.
Si la moneda aparece en el medio o hundida en el fondo, es señal de que el hielo se derritió parcial o totalmente, la moneda cayó por gravedad y luego se recongeló. Esto indica un corte prolongado, donde la temperatura pudo haber superado los 0 °C en el freezer y elevarse en la heladera hasta la zona de peligro, entre 4 °C y 60 °C, ideal para bacterias como Salmonella o Listeria.
En ese caso, se recomienda revisar carnes, pollo o pescado y descartar los alimentos si presentan cristales grandes de hielo, olor extraño o textura blanda, dado que el recongelado afecta tanto la calidad como la seguridad.
En el caso del helado, aunque no suele implicar un riesgo grave de intoxicación por su alto contenido de azúcar y grasa, se aconseja desecharlo si se descongeló por completo. Pierde textura, puede volverse arenoso o grumoso y romper su emulsión. Además, si permaneció más de dos horas en zona de peligro térmico, puede existir riesgo microbiológico.
En la heladera, productos como mayonesa, especialmente casera o ya abierta, lácteos, huevos, salsas cremosas, embutidos o carnes frías presentan alto riesgo si estuvieron entre cuatro y seis horas por encima de 5 a 8 °C. Algunos vegetales o productos precocidos podrían conservarse, pero ante cualquier duda, lo más seguro es desecharlos para evitar intoxicaciones.
El truco no mide el tiempo exacto ni la temperatura precisa, pero funciona como una alarma eficaz en los casos graves en los que todo se descongeló y volvió a congelarse sin que se note a simple vista.