La madrugada del 14 de febrero de 1988 quedó marcada como una de las más oscuras de la historia policial argentina. Carlos Monzón, uno de los boxeadores más grandes de todos los tiempos, fue señalado como responsable de la muerte de Alicia Muñiz, su pareja y madre de su hijo menor. El hecho ocurrió en una casa alquilada en Mar del Plata y expuso, de manera brutal, una relación atravesada por la violencia.













