Disolver el azúcar: pasar la leche a una cacerola limpia, preferentemente de triple fondo o con un difusor de calor. Agregar el azúcar y la esencia de vainilla. Cocinar a fuego medio, mezclando de manera ocasional, hasta que el azúcar se disuelva por completo.
Incorporar el bicarbonato: bajar el fuego al mínimo y añadir el bicarbonato de sodio. La preparación generará espuma como parte de la reacción, lo que forma parte normal del proceso.
Agregar la glucosa: incorporar la glucosa. Para manipularla con mayor facilidad, se recomienda humedecer la cuchara con agua caliente antes de tomar el ingrediente.
Cocinar lentamente: mantener la preparación a fuego mínimo durante aproximadamente tres horas, revolviendo cada 15 minutos. Si se utilizan bolitas de vidrio (canicas) en el fondo de la cacerola para favorecer el movimiento constante, el mezclado manual puede realizarse cada 30 minutos.
Controlar el color: después de una hora de cocción, la mezcla adquirirá un tono similar al café con leche. A las dos horas, el color será marrón oscuro. Si aparece espuma en la superficie, retirarla con un colador. En ese momento también deben extraerse las bolitas de vidrio, si fueron utilizadas.
Lograr el punto repostero: al cumplirse las tres horas de cocción, el dulce tendrá una consistencia similar a la del dulce de leche tradicional. Para obtener la textura repostera, prolongar la cocción durante 15 minutos más.
Espesar con maicena: disolver las dos cucharadas de maicena en un poco de agua fría. Incorporar la mezcla al dulce de leche y revolver de forma continua durante un minuto sobre el fuego para lograr el espesado final.
Enfriar y dejar reposar: pasar el dulce de leche a otro recipiente para acelerar el descenso de temperatura. Llevar a la heladera y dejar reposar durante al menos cuatro horas antes de utilizarlo.
Cómo corregir la consistencia
Si, una vez frío, el dulce de leche no alcanza la firmeza deseada, puede volver a cocinarse a fuego mínimo durante cinco minutos, agregando una cucharada adicional de maicena previamente disuelta en agua.
Si la preparación queda demasiado dura o alcanza un punto cercano al caramelo, se puede incorporar un poco de leche y cocinar nuevamente a fuego mínimo durante cinco minutos, revolviendo de manera constante.
Cómo conservar el dulce de leche casero
Guardar el dulce de leche en un frasco con tapa dentro de la heladera. Una vez abierto, su duración aproximada es de 15 días.