Sin embargo, el dolor más profundo quedó puertas adentro. Jesús había formado una familia junto a María y había sido padre por primera vez en junio de 2025. La pequeña había llegado en una etapa de crecimiento personal y profesional para el delantero, que continuaba construyendo su carrera en el fútbol español.
La noticia de su paternidad había sido compartida por el CD Castellón, club en el que jugaba por entonces. Meses después, el futbolista inició una nueva etapa en Tenerife, donde continuó su recorrido profesional acompañado por su familia.
El accidente ocurrió durante los últimos minutos del encuentro entre Tenerife y Andorra, cuando Jesús salió a disputar una pelota y protagonizó un violento choque con el arquero rival, Jesús Owono. El impacto de la rodilla del guardameta contra el pecho del delantero provocó que cayera inmediatamente sobre el césped.
La gravedad de la situación fue advertida por sus compañeros, que pidieron asistencia médica de inmediato. El partido quedó suspendido y el estadio se transformó en escenario de una dramática emergencia. Mientras los médicos intentaban salvarle la vida, María y su pequeña hija atravesaban desde la tribuna una angustia imposible de dimensionar.
Pese a los esfuerzos del personal sanitario, el futbolista no logró recuperarse. Su fallecimiento dejó un profundo vacío en el club y entre quienes compartieron con él su carrera deportiva.
En el comunicado oficial, el Tenerife expresó su dolor y acompañó a los familiares y seres queridos del delantero. Además, transmitió un pedido especial de la familia: respeto por su intimidad en medio de estas horas devastadoras.
A los 30 años, Jesús de Miguel tenía una carrera por delante y una hija que todavía estaba dando sus primeros pasos. Lo que comenzó como una noche para alentar a su pareja terminó en una tragedia que cambió para siempre la vida de María y Carla.