Sobre las circunstancias del episodio, el jefe comunal agregó: "Han roto la puerta y al parecer ahí ha sido el hecho".
Cómo encontraron a la adolescente y qué contó sobre el abuso
El hallazgo se produjo cerca de las 5.30 de la mañana del domingo, cuando efectivos policiales que realizaban un servicio adicional en el baile observaron a la adolescente tendida e inmóvil sobre la Avenida 24 de Septiembre, a pocos metros del local conocido como The King.
Ante la situación, los agentes solicitaron asistencia médica y una ambulancia trasladó a la menor al hospital zonal. Allí ingresó inconsciente y con signos de una importante intoxicación alcohólica, por lo que quedó internada bajo observación y recibió atención médica.
En el centro de salud, los efectivos identificaron a un joven que acompañaba a la adolescente. El muchacho dijo ser amigo de ella y explicó que habían viajado juntos desde Cruz Alta, Tucumán, en un servicio de transporte organizado por los responsables de la fiesta.
La madre de la joven, de 39 años, llegó al hospital alrededor de las 8.10 y confirmó el vínculo familiar. Según manifestó ante la Policía, sabía que su hija había salido a bailar a Pozo Hondo, aunque desconocía que no contaba con el acompañamiento de un adulto responsable.
Cuando pudo hablar con la adolescente, la mujer recibió el relato de que había sido abusada sexualmente por tres hombres. De acuerdo con esa primera información, al menos uno de los ataques habría ocurrido fuera del boliche.
La investigación y el pedido de las cámaras de seguridad
La causa quedó a cargo del fiscal de turno, Gustavo Montenegro, quien dispuso medidas para avanzar en el esclarecimiento del episodio. Entre ellas, solicitó el relevamiento de las cámaras de seguridad del local bailable, con el objetivo de reconstruir los movimientos de la adolescente y determinar qué ocurrió durante la madrugada.
Cuando los efectivos se presentaron en el establecimiento, el organizador del evento, un hombre de apellido Jaime, de 39 años y residente en Pozo Hondo, informó que el lugar contaba con un circuito cerrado de vigilancia. Sin embargo, aseguró que las cámaras habían sido apagadas durante el desarrollo de la fiesta.
Ese dato deberá ser evaluado por los investigadores, que buscan establecer si existen otras imágenes o registros que permitan reconstruir lo sucedido e identificar a los posibles agresores.
El municipio analiza clausurar el boliche
Tras conocerse el caso, Albornoz manifestó su preocupación por lo ocurrido y expresó el impacto que le generó como padre. "Como padre, me duelen en el alma estas cosas, y es muy triste que pasen. Cada vez que suceden estos hechos te moviliza y mucho", sostuvo.
El intendente también informó que la adolescente recibió atención inicial en el hospital de Pozo Hondo y luego fue trasladada a Santiago del Estero para realizarse estudios y controles médicos. Según indicó, se encontraba en estado de shock y posteriormente regresó a su domicilio.
En relación con el funcionamiento del boliche, el jefe comunal reconoció que el establecimiento había recibido anteriormente observaciones y multas por irregularidades vinculadas con las condiciones de los baños.
Albornoz adelantó que la Oficina de Calidad de Vida solicitará un informe policial para evaluar las medidas administrativas que correspondan. Si se confirman las irregularidades y las circunstancias denunciadas, el municipio podría labrar un acta de clausura mientras avanza la investigación.
El intendente también explicó que la adolescente había llegado desde Las Cejas, Tucumán, en un colectivo que trasladaba personas hacia Pozo Hondo. No obstante, aclaró que todavía debe determinarse quiénes viajaban en ese transporte, si había menores y adultos y a qué eventos asistieron.
Mientras la familia recibe acompañamiento y el municipio analiza posibles sanciones, la Fiscalía continúa con las medidas para esclarecer el presunto abuso sexual y establecer las responsabilidades correspondientes.