Pero lo que ocurrió después fue todavía más inesperado. Lali había ido a cenar con su acompañante, aunque no podía dejar de pensar en Benjamín. “Llegamos al restaurante, y aunque el chico me hablaba, no escuchaba nada, no me interesaba. Me dejó de gustar en ese instante. Entonces, decidí irme”, contó.
Fue entonces cuando tomó una decisión que cambiaría la historia. Le escribió a Amadeo, que todavía estaba con su cita, y le propuso encontrarse en una esquina a las once de la noche. “Sé que estás con tu cita, pero te voy a esperar en tal esquina, ahora, a las 11 de la noche”, recordó que le mandó.
Lali esperó durante un largo rato y llegó a pensar que él no aparecería. Sin embargo, la noche tuvo un desenlace digno de una película: comenzó a llover y un auto frenó detrás del suyo. “Apagó las luces, se bajó él, y nos encontramos bajo la lluvia. Nos besamos. Fue mi novio durante cinco años”, contó.
La relación avanzó lejos de los grandes escándalos y con una complicidad que la propia artista recordó con cariño. Incluso reveló que Benjamín solía esperarla en su casa con la cena preparada cuando ella regresaba tarde de trabajar.
Sin embargo, en julio de 2015 llegó la separación. En aquel momento comenzaron a circular distintas versiones sobre los motivos de la ruptura y hasta se vinculó el final del noviazgo con la cercanía de Lali a Mariano Martínez, su compañero en Esperanza mía. Pero ambos se encargaron de desmentir que hubiera terceros en discordia.
En una entrevista de 2016, la cantante fue contundente al explicar qué había ocurrido. “Nunca me falló en nada. Fue simplemente una historia que terminó porque no coincidíamos en ciertas cosas, como ocurre con muchas parejas”, expresó. Una frase con la que dejó en claro que no había existido una traición ni un escándalo detrás de la decisión.
Por su parte, Benjamín también recordó el vínculo con cariño y buscó quitarle dramatismo a las versiones que habían circulado en aquel momento. “Disfruté mucho la relación, no vivíamos una vida mediatizada. Lo que se decía era una mezcla de imaginaciones”, sostuvo.
Así, después de cinco años juntos, Lali Espósito y Benjamín Amadeo pusieron punto final a su historia por diferencias y caminos que dejaron de coincidir. Lejos de las versiones de infidelidad y los rumores que rodearon aquella ruptura, ambos coincidieron en que fue una separación sin conflictos y conservaron un buen vínculo.
Hoy, sus vidas siguieron por caminos diferentes: Benjamín formó una familia junto a Martina, con quien tuvo a su hija Andes, mientras que Lali consolidó su carrera artística y vive una nueva historia de amor con Pedro Rosemblat, con quien se casó este fin de semana en una boda secreta e íntima.