Lo más impactante fue que ella ya había notado el sangrado, pero lo había interpretado como algo menor. “Me sangraban las encías, pero uno nunca piensa que son cosas graves. Yo dije: ‘Ay, qué bruta, me lavé los dientes rápido’ y pensé que se me iba a pasar”, relató.
Pero ese no había sido el único aviso.
Días antes, Denisse había comenzado a tener moretones y petequias, pequeños puntos de sangre que aparecían principalmente en sus manos y piernas. Sin conocer todavía qué estaba ocurriendo, también encontró una explicación cotidiana para esas señales.
“Mi cuerpo sí me estaba avisando, pero yo no lo quise ver. Yo tenía moretones en el cuerpo y decía: ‘No, bueno, qué tonta, me habré golpeado’”, contó.
Y agregó: “Después tenía petequias, que son como unos puntitos de sangre muy chiquititos en las manos y en las piernas, lo confundí con alergia”.
La situación tomó otra dimensión cuando llegó a la guardia. El análisis realizado allí mostró apenas 1.000 plaquetas, un descenso extremo que llevó a los médicos a decidir su internación. En su relato, Denisse explicó que el primer laboratorio había marcado 13.000 y que, al repetir el estudio en la clínica, el resultado fue todavía menor.
“Cuando voy a la clínica me da 1.000, y ahí la médica me mira y me dice que tenía que internarme”, recordó.
Ese número se convirtió en uno de los momentos más difíciles de todo el proceso. Días después, al explicar públicamente su diagnóstico, Denisse contó que llegó a tener apenas 1.000 plaquetas, cuando los valores habituales que ella misma mencionó se ubican entre 150.000 y 450.000.
La influencer reconoció que esa primera noche internada tuvo mucho miedo. Estaba sola y todavía no comprendía completamente qué estaba sucediendo.
“Esa noche que estaba sola hice un dibujito de despedida. Yo me asusté mucho”, confesó.
También relató el impacto de escuchar advertencias médicas sobre posibles sangrados: “Uno escucha ‘hemorragia interna’, ‘si te sangra la nariz, me avisás’, ‘si hacés pis con sangre me avisás’. Yo decía: ‘¿Qué me está pasando?’”.
Finalmente, Denisse confirmó que el diagnóstico que recibió fue púrpura trombocitopénica idiopática (PTI). Según explicó, se utiliza el término “idiopática” porque en su caso todavía no se pudo determinar qué provocó el cuadro.
La joven también contó que atravesó diferentes tratamientos y que continúa realizando controles frecuentes para conocer cómo responde su organismo. En una entrevista reciente explicó que el proceso sigue siendo muy cambiante y que continúa buscando el tratamiento adecuado.
Con su testimonio, Denisse puso el foco en una parte desconocida de su enfermedad: antes de llegar al hospital, su cuerpo ya había mostrado varias señales que ella interpretó como algo cotidiano. Moretones, petequias y sangrado de encías fueron algunos de los síntomas que, retrospectivamente, cobraron otro significado.