“Quiero resolverlo. Esas personas compraron, seguramente, porque confiaban en mí y estaba mi nombre atrás. Así que me hago yo responsable, no hay ningún problema. De las otras dos personas no puedo recuperar sus mensajes en Instagram, así que si me podrían escribir, me harían un gran favor, porque yo le escribo al dueño de la fábrica y tampoco me está contestando a mí hace dos días”, expresó, con un tono de decepción evidente.
Más adelante, el influencer fue todavía más claro sobre su objetivo principal. “Mi único objetivo es poder contactar a las personas que hayan comprado el traje de baño y no les haya llegado, para poder resolver. Estas personas no pueden ser más de 5, como mucho 10 personas. Pero aunque sea una, yo quiero resolver este problema porque entiendo que han confiado en mí y yo no los quiero defraudar, ni que me digan que estoy cag… a nadie”, aclaró, dejando en evidencia el impacto emocional que le generó la situación.
Finalmente, en la sección de comentarios del video, Maratea volvió a dar precisiones sobre las ventas y los envíos pendientes. “Se vendieron 25 trajes de baño nada más y hay 15 que verifiqué que fueron entregados. De los 10 restantes no sé cuántos faltaron por entregar, pero sí sé que ya hice 2 devoluciones, así que como mucho habría 8 personas que pueden no haber recibido los suyos. Que me contacten, por favor, si leen esto, no tengo forma de saber quiénes son, solo tengo los números de orden o transferencia. Gracias”.
El video, crudo y directo, se viralizó rápidamente y expuso uno de los momentos más delicados del influencer, que decidió poner la cara y asumir la responsabilidad en medio de un fuerte cuestionamiento público.