Areka también remarcó que en ese momento no contaba con los recursos económicos suficientes para afrontar ese tipo de capacitaciones por su cuenta y que, además, no era algo que realmente lo entusiasmara. “Realmente tampoco es que me sobraba la plata en ese momento como para hacer algo que encima que no me gustase, encima tenía que bancármelo yo y pagármelo yo”, expresó con dureza.
Finalmente, el ex integrante del canal cerró su descargo con una frase que terminó de encender la polémica y dejó en evidencia el malestar que todavía siente por lo sucedido: “Podrían haber bancado un poco más. Me soltaron la mano en ese momento”. Sus declaraciones no tardaron en generar repercusión y abrieron nuevamente el debate sobre las exigencias y condiciones de trabajo en el mundo del streaming.