Las primeras pericias revelaron que una puerta de blíndex que conecta con el quincho se encontraba abierta y que una ventana de la cocina presentaba claros signos de haber sido forzada. A partir de allí, los investigadores reconstruyen los movimientos de los delincuentes dentro de la propiedad.
El botín fue importante. De acuerdo con la denuncia, los asaltantes se llevaron dinero en efectivo, joyas, relojes de alta gama y hasta una caja de seguridad que contenía aproximadamente 3.000 dólares. La magnitud del robo generó enorme preocupación entre los vecinos del exclusivo barrio cerrado.
Pero lo que más conmoción provocó fue la difusión del video de seguridad. Las imágenes muestran la frialdad con la que actuaron los ladrones, desplazándose por la vivienda sin apresurarse y aprovechando cada minuto para buscar objetos de valor.
La Policía Nacional trabaja ahora para identificar a los responsables y determinar cómo lograron vulnerar las medidas de seguridad del complejo residencial. Mientras tanto, las grabaciones se transformaron en una prueba clave para intentar reconstruir cada paso del millonario golpe.
Para Alejandro Silva, que disfrutaba de unos días de descanso junto a su familia, el regreso estará marcado por una noticia devastadora: su hogar fue vaciado por delincuentes que aprovecharon su ausencia para ejecutar un robo que quedó registrado segundo a segundo por las cámaras de seguridad.