Según trascendió, Antonela es muy creyente de las cábalas y nunca deja de llevar consigo un pequeño amuleto que considera fundamental para protegerse de las malas energías.
Hace algunas semanas, una publicación en Instagram dejó ver que de su teléfono celular cuelga un ojo turco o nazar, uno de los símbolos de protección más famosos del mundo.
El amuleto, muy popular en Turquía y Grecia, tiene forma de ojo y, según una antigua tradición que se remonta al Antiguo Egipto y Babilonia, sirve para proteger a quien lo lleva del mal de ojo, la envidia y las energías negativas. Por ese motivo suele verse en pulseras, collares, llaveros, puertas de casas y, como en el caso de Antonela, colgado del celular.
La rosarina nunca habló públicamente sobre esa costumbre, aunque el detalle fue descubierto por sus propios seguidores y rápidamente se convirtió en tema de conversación entre los fanáticos de la Selección.
Las cábalas parecen ser una constante en el entorno argentino. Hace apenas unos días, Silvina Riela, la mamá de Alexis Mac Allister, también reveló cuál es su ritual para cada partido: utiliza exactamente el mismo traje blanco, la misma musculosa y las mismas zapatillas desde el Mundial de Qatar y la Copa América, convencida de que no hay que cambiar aquello que trae buenos resultados.
Mientras la ilusión crece a horas de la gran final, los hinchas ya se aferran a cualquier señal que pueda alimentar el sueño de una nueva estrella. Y el video de Antonela, cantando como una fanática más y abrazando la camiseta argentina, terminó convirtiéndose en una de ellas.