Las empanadas tucumanas son uno de los grandes clásicos de la gastronomía del norte argentino. Se caracterizan por su relleno jugoso de carne vacuna, la presencia de cebolla y verdeo, y una masa casera elaborada con grasa vacuna.
Edgardo Ríos, conocido como “Mambrunense”, comparte su receta de empanadas tucumanas caseras, con relleno jugoso y masa elaborada con grasa vacuna.

Las empanadas tucumanas se destacan por su relleno jugoso de carne vacuna, cebolla y verdeo, envuelto en una masa casera con grasa vacuna.
Las empanadas tucumanas son uno de los grandes clásicos de la gastronomía del norte argentino. Se caracterizan por su relleno jugoso de carne vacuna, la presencia de cebolla y verdeo, y una masa casera elaborada con grasa vacuna.
Para el relleno
1,5 kg de matambre vacuno
1 kg de cebolla común
50 g de grasa vacuna
1 taza de caldo de cocción del matambre
1 cucharada colmada de pimentón dulce
1/4 de cucharadita de comino
1 cucharadita colmada de sal fina
Hojas de laurel, granos de pimienta entera y sal, para el hervor
Huevos duros picados, cantidad necesaria
Cebolla de verdeo fresca picada fina, cantidad necesaria
Para la masa
1 kg de harina de trigo 0000
200 g de grasa vacuna a temperatura ambiente
400 ml de agua caliente
20 g de sal
Para la cocción y el servicio
Aceite neutro o grasa vacuna, si se elige la cocción frita
Limón fresco para servir
(La receta corresponde al cocinero Edgardo Ríos, conocido como “Mambrunense”),
Colocar el matambre vacuno en una olla con agua y agregar hojas de laurel, granos de pimienta y sal a gusto. Tapar y cocinar a fuego moderado durante una hora.
Una vez terminada la cocción, retirar la carne y reservar una taza del caldo para utilizar en el relleno. Mientras el matambre todavía está caliente, quitar el exceso de grasa exterior y cortar la carne en tiras finas. Después, picarla en dados pequeños.
Picar la cebolla en cubos pequeños. En una cacerola amplia, fundir los 50 gramos de grasa vacuna e incorporar la cebolla. Rehogar a fuego medio hasta que quede transparente y tierna.
Agregar la carne picada y condimentar con el pimentón dulce, el comino y la sal. Verter la taza de caldo reservada, mezclar bien y tapar la olla.
Cocinar a fuego suave durante 20 minutos para integrar los sabores y obtener un relleno jugoso.
Apagar el fuego y dejar que el relleno se temple hasta alcanzar la temperatura ambiente. Cubrir el recipiente y llevarlo a la heladera hasta el día siguiente. Este reposo permite que la grasa se solidifique y que los jugos se concentren.
Al momento de armar las empanadas, incorporar el huevo duro picado y la cebolla de verdeo fresca al relleno frío. También se pueden distribuir estos ingredientes en porciones sobre cada tapa, en lugar de mezclarlos previamente con el picadillo.
Disolver los 20 gramos de sal en los 400 mililitros de agua caliente para preparar una salmuera.
Colocar la harina 0000 en un recipiente, agregar la grasa vacuna a temperatura ambiente y verter la salmuera. Integrar los ingredientes y pasar la preparación a la mesada.
Amasar hasta obtener un bollo liso y uniforme. Colocarlo dentro de una bolsa plástica y dejarlo reposar en la heladera durante 30 minutos.
Dividir la masa en porciones individuales de 60 gramos para obtener empanadas grandes, al estilo rotisero, o de 40 gramos para un tamaño tradicional. Con porciones de 60 gramos se obtienen aproximadamente 27 tapas grandes.
Bollar cada porción con las manos y estirarla con un palo de amasar sobre la mesada hasta formar un disco.
A medida que estén listas, colocar las tapas sobre un repasador limpio y mantenerlas cubiertas con un paño para evitar que se resequen.
Humedecer ligeramente los bordes de cada disco con unas gotas de agua para facilitar el sellado. Colocar una porción generosa del relleno frío en el centro.
Unir los extremos de la masa y presionar firmemente los bordes. Antes de cerrar por completo, procurar que no quede aire atrapado en el interior, ya que esto puede favorecer que las empanadas se abran durante la cocción.
Para terminar, realizar el repulgue tradicional: replegar la masa en diagonal con los dedos hasta completar los clásicos 13 pliegues.
Al horno: precalentar el horno a temperatura máxima. Distribuir las empanadas en una placa y cocinar hasta que la masa esté bien dorada y crocante.
Fritas: calentar abundante aceite neutro o fundir grasa vacuna en una olla. Sumergir las empanadas y freírlas hasta que estén doradas de manera pareja, con una superficie seca y crocante.
Servir las empanadas bien calientes, acompañadas con unas gotas de jugo de limón fresco.