"Y en los baños públicos, necesito usar el cubículo más grande. Mis uñas suelen ser más largas que los cubículos de tamaño normal. Si tengo que recoger dinero del piso, puedo hacerlo si son billetes. Pero si son monedas, se quedarán ahí", agregó.
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Por otro lado, expresó que, si bien no se las corta, somete a sus uñas a un cuidado especial: "Con cada uña se tarda unas 10 horas en limarse y pulirse. Para limarlas, necesito usar una herramienta de carpintería Dremel. Me las arreglo cada cuatro o cinco años y consumo entre 15 y 20 esmaltes. De hecho, me los pinté la semana pasada y tardé cuatro días".
Después de que el equipo de Guinness World Records se contactara con ella a principios de este año para reconocerla oficialmente por su marca, Diana admitió que pensó que se trataba de una broma. Sin embargo, al ver que era cierto, se sintió y se siente orgullosa de su galardón y cree que Latisha también lo estaría.