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Inesperado: un indigente confesó que hace 38 años cometió un asesinato para salir de las calles y fue condenado a cadena perpetua

Anthony Kemp, que tenía tenía 21 años cuando en una noche mató a Christopher Ainscough golpeándolo con un cenicero de mármol de 2,4 kilos de peso. Hoy, con 59 años y viviendo en la calle confesó: "Prefiero pasar los últimos años de mi vida en la cárcel que dormir en la calle".
Anthony Kemp fue condenado a cadena perpetua
Anthony Kemp fue condenado a cadena perpetua, con la obligación de cumplir 15 años y medio en la cárcel.

Un hecho muy particular se dio en Londres, Inglaterra, donde un indigente británico confesó que en 1983 cometió un asesinato para así poder salir de las calles y fue condenado a cadena perpetua.

Se trata de Anthony Kemp, que tenía tenía 21 años cuando en una noche mató a Christopher Ainscough golpeándolo con un cenicero de mármol de 2,4 kilos de peso. Hoy, con 59 años y viviendo en la calle confesó: "Prefiero pasar los últimos años de mi vida en la cárcel que dormir en la calle".

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Anthony Kemp.

Anthony Kemp.

La investigación policial original se había cerrado en 1985 sin encontrar al culpable, pero la confesión de Kemp hizo reabrir el caso, ya que según trascendió durante el juicio, Ainscough era gay y solía invitar a personas que acababa de conocer a su apartamento.

El cadáver fue descubierto con varias heridas graves, incluida una fractura de cráneo, en su apartamento en el barrio londinense de Kilburn luego de que no se presentara a su trabajo como jefe de camareros en un restaurante de la ciudad.

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La investigación policial original se había cerrado en 1985 sin encontrar al culpable, pero la confesión de Kemp hizo reabrir el caso, ya que según trascendió durante el juicio, Ainscough era gay y solía invitar a personas que acababa de conocer a su apartamento. 

La investigación policial original se había cerrado en 1985 sin encontrar al culpable, pero la confesión de Kemp hizo reabrir el caso, ya que según trascendió durante el juicio, Ainscough era gay y solía invitar a personas que acababa de conocer a su apartamento.

"No voy a vivir en las jodidas calles, eso es un hecho. Prefiero que el Gobierno me cuide", manifestó Kemp al entregarse.

Pese a haber salido de la calle, tres días después intentó retirar su confesión. Por consecuente, la Policía comparó el ADN del hombre con el que quedó en una colilla de cigarrillo encontrada en la sala de estar de Ainscough y ambas muestras coincidieron.

Finalmente Anthony Kemp fue condenado a cadena perpetua, con la obligación de cumplir 15 años y medio en la cárcel.

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