“Podríamos haberlo hecho. El punto era que John estaba haciendo una nueva vida con Yoko y quería estar en la cama durante una semana en Ámsterdam por la paz. No se podía discutir con eso. Fue el período más difícil de mi vida”, confesó.
“Esta era mi banda, este era mi trabajo, esta era mi vida. Quería que continuara. Pensé que estábamos haciendo cosas bastante buenas, Abbey Road, Let It Be, nada mal, y pensé que podríamos continuar”, aseguró.
“Durante unos meses tuvimos que fingir. Fue extraño porque todos sabíamos que era el final de los Beatles, pero no podíamos simplemente alejarnos”. confesó Sir Paul. “Tuve que pelear y la única forma en que podía pelear era demandar a los otros Beatles, porque iban con Klein. Y me lo agradecieron años después. Pero yo no instigué la división“.